Un propietario, dos desahuciadas, un pensionista treintañero y un profesor de Economía: voces de la acampada por la vivienda en Santander
elDiario.es · hace 6 días
Alrededor de cuarenta tiendas integran la autodenominada 'Plaza de Amparo' como forma de resistencia, al menos, hasta la huelga general, avanzan algunos integrantes, tras tres visitas de la Policía Local para identificarlos
Un soleado mediodía de mediados de octubre, una señora de más de setenta años se acerca decidida a la carpa central de la acampada por la vivienda en Santander. Ofrece media sonrisa y pregunta: “¿Sabes cómo luchábamos nosotros cuando éramos jóvenes?”. No deja espacio para la respuesta —aunque por debajo se escucha “A ver...”— y se responde seca: “Estudiando y trabajando”.
Tira otra pregunta seguida: “¿Sabes cómo he comprado mi piso? Ahorrando, privándome de muchas cosas, de fumar, de beber, de muchas cosas”. Mientras se aleja, Ángeles, de 52 años, que es la persona a la que se ha dirigido, le responde: “Me parece estupendo, señora, y que lo conserve durante muchos años”.
La señora no sabe que Ángeles y su pareja fueron desahuciadas y viven en situación de calle. Tampoco sabe que Fernando, jubilado, que está a unos metros, tiene un piso y una casa en propiedad. O que Quitos vive alquilado en casa de su abuela y Julio es profesor de Economía y vive de alquiler en casa de una amiga. Estos son solo cuatro casos. La señora no sabe porque no pregunta qué llevó a decenas de personas a instalar cuarenta tiendas para formar parte de la primera Acampada por la Vivienda de la Plaza Porticada, en Santander.
Cinco minutos después, se acerca otra señora de edad similar, con una sonrisa entera: “¿Qué necesitáis?”, pregunta antes de irse a comprar. Como la segunda, dicen en la acampada, es la mayoría.
Mañana: Ángeles y Fernando
El 28 de septiembre, un grupo del Sindicato de Estudiantes de Cantabria llego a la plaza de la Porticada de Santander. Al día siguiente, llegaron Fernando y Quitos. Al día siguiente, Ángeles y su pareja. El viernes día 2 llegó Julio.
El 13 de octubre, quince días después, cerca de 40 tiendas aguantan en un costado de la céntrica plaza, con la vista puesta en cómo organizarse, al menos, hasta la huelga general convocada por el Sindicato de Inquilinas, el 11 de noviembre. “Estamos cansados, algunos dicen de irse y otros preferimos aguantar”, dice Fernando. De momento, aguantan.
En la acampada de la plaza Porticada de Santander, en el centro de la ciudad, dicen que la mayoría de gente se acerca a ofrecer ayuda y así sucede en los ratos que elDiario.es les visita. En el puesto de recogida de comida hay tortillas y bocadillos y sobaos. En la pizarra, colgada en una columna de un arco, pone qué falta.
Fernando vive en una casa propia en Barcena de Pie de Concha, tras residir muchos años en Bilbao. Tiene además un apartamento en propiedad. Se lo pensó varios días, mientras veía la acampada de Madrid crecer. El 30 de septiembre se lanzó hasta Santander, a cuarenta minutos en coche de su pueblo, decidido a estar con la gente de la acampada: “Así fue la decisión: ellos se han movido, voy a ir con ellos”, dice con naturalidad.
Carpa central de la Acampada por la vivienda en Santander, también llamada Plaza Amparo.
“Desde entonces, he dormido aquí todos los días menos dos, porque era mi cumple y me fui a Bilbao con mis hijos”, cuenta sonriente este padre jubilado de tres hijos. Uno tiene piso en propiedad y las dos hijas viven en Bilbao en una habitación alquilada, en casas distintas, “porque todavía no les llega para comprar un piso”. El panorama de su familia le ha influido para formar parte de la acampada. Y no está solo, le acompaña su perra Lola.
Fernando se muestra vitalista, trata de animar a Ángeles. Esta noche han sido ellos los que han hecho la guardia de la acampada. Hacen guardia en dos turnos de noche porque, casi desde el principio, ha habido insultos a gritos de madrugada (y de día) como “iros a trabajar” o “hijos de puta”. a Ángeles le han gritado esta mi
Anónimo y sin cuenta. Usa los pulgares para votar o Responder para continuar el debate.
Sé el primero en opinar sobre esta noticia.
Contraseña segura
Contraseña segura
Pulsa Generar
—
Largo
Palabras
Sin registro. Sin rastreo. La contraseña se genera solo en tu dispositivo.
¿Quién es Mio?
Mio es el rival automático de Miopinion cuando juegas solo: memoria, truco, billar, lotería y más. No es una persona; el juego corre en el sitio, gratis y sin registro.