Un piso a medias con tu gobierno: así es el plan catalán para facilitar la compra a partir de los 40
elDiario.es · hace 1 h
La Generalitat reserva 100 millones para comprar viviendas al 50% con particulares, que pasarían al parque protegido al cabo de 50 añosCatalunya crea un fondo de 25 millones anuales para comprar pisos en riesgo de desahucio
Comprar un piso en Catalunya, con un precio medio que ronda los 2.800 euros por metro cuadrado, no está al alcance de cualquiera. Menos aún para personas que superen los 40 años, ya que, al tener menos tiempo para devolver el préstamo, su hipoteca puede acarrear cuotas demasiado elevadas.
Para facilitar la compra a estos perfiles, igual como quiere incentivar la de los jóvenes mediante préstamos al 0%, la Generalitat ha anunciado un plan de compras conjuntas con particulares. La fórmula novedosa se basa en el Código Civil de Catalunya, distinto al del resto de España, que tiene regulada tanto la propiedad compartida como la temporal.
El president Salvador Illa anunció esta medida durante el debate de política general en el Parlament, y esta semana la consellera de Territori, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha ofrecido más detalles, entre ellos una primera partida presupuestaria, de 100 millones para una convocatoria inicial, y el calendario: a partir de principios 2027. El objetivo es alcanzar unos 2.000 pisos.
Sin embargo, el Parlament de Catalunya le propinó en paralelo el primer revés, con una votación en la que toda la oposición, sumada a la abstención de los Comuns, tumbó la iniciativa. Pero, ¿en qué consiste exactamente este modelo?
La Generalitat ofrece a las personas de entre 40 y 56 años, a las que no les da para comprar un piso, la opción de hacerlo a medias con la Administración. De esta forma, y tras conseguir la hipoteca, el particular pasa a ser propietario de su piso al 50% durante un tiempo de 50 años, con la posibilidad de dejarlo en herencia hasta cumplir ese período.
Durante esos 50 años, el propietario particular –o su heredero– tiene la opción de comprar la otra mitad. También de venderla (con posibilidad de compra preferente de la Generalitat). Transcurrido el plazo, si no la adquiere finalmente, la vivienda pasa a ser de la Administración.
En cualquiera de estos escenarios, el piso queda calificado como de protección oficial. Pero eso sí, al haber sido comprado a valor de mercado, su precio no queda regulado como las demás VPO, sino que será como máximo el de la primera adquisición, sumado el IPC y otras variables, como unas posibles obras de rehabilitación.
Lo que falta por detallar en todo caso son algunos de los requisitos concretos que exigirá el Govern para optar a este tipo de compra, como son la renta familiar o el precio máximo del piso. O qué ocurre en caso de incumplimiento con la hipoteca por parte del particular.
El programa también contempla mayores de 56 años. En esos casos, la Generalitat asumiría el 60% de la vivienda. Y el copropietario podría vivir en ella durante los 40 años siguientes a la compra.
Paneque aseguró además que un objetivo concreto pueden ser los inquilinos de grandes fondos de inversión que actualmente buscan desprenderse de sus activos. El Govern ha adquirido recientemente cientos de viviendas por la vía del tanteo y retracto a grandes tenedores como Divarian o Inmocaixa. “En esos pisos vive gente, que podría ser propietaria de esas viviendas”, afirmaba esta semana la consellera.
“Estamos activando las clases medias trabajadoras para que sean propietarias y tengan estabilidad y tranquilidad”, defendía.
La particularidad de esta medida, como recalca la Generalitat, es que se basa en un modelo de propiedad recogido en el Código Civil de Catalunya (en el Libro Quinto), modificado por la ley 19/2015, que incorporó tanto la propiedad temporal como la compartida. Este concepto distingue entre el propietario material (el que posee la vivienda, la usa y la puede adquirir completamente), y el llamado propietario formal (en este caso sería la Generalitat).