Miles de personas inundan las calles de Madrid por la vivienda: "¡Ahora toca huelga general!"
elDiario.es · hace 1 h
Llueve sobre mojado en Madrid con una marcha multitudinaria que, por segundo sábado consecutivo, reclama soluciones urgentes a los problemas para acceder a una casa, sea propia o de alquiler. La manifestación parte de cuatro columnas principales y desemboca en la sede del AyuntamientoQué ha pasado con el Sindicato de Inquilinas en la acampada y qué viene ahora: claves de las movilizaciones de Sol
Las calles responden, y a viva voz. Una gran manifestación ha copado la agenda pública de este sábado, con miles de personas reclamando en la capital y otras ciudades del país un punto de inflexión en la que lleva tiempo siendo la principal preocupación de los españoles según el CIS: la inviabilidad de una vivienda asequible a largo plazo. “¡El ático de Ayuso lo vamos a okupar!” o “¿Dónde está el gobierno progresista?” volvieron a ser frases que repartían latigazos a izquierda o derecha, cuando miles de personas salieron desde Atocha en una marcha con cuatro columnas principales: Plaza España, glorieta de Emilio Castelar, Hospital de La Princesa y la estación de trenes. Todas se fundirán en una cuando confluyan en un mismo punto: la sede del Ayuntamiento.
Solo un día después de que el Congreso tumbara los dos decretos Maricarmen, con medidas urgentes para blindar desahucios o renovar automáticamente contratos de alquiler, el Sindicato de Inquilinas y el resto de organizaciones adheridas a la acampada multitudinaria en Puerta del Sol habían pedido un golpe sobre la mesa. Cuando se cumple una semana desde que se colocaron las primeras tiendas de campaña justo después de una manifestación como esta, en la que se hizo ver que el símbolo de Maricarmen trascendía a su propio desahucio, las calles volvieron a rebosar de perfiles variados o vidas truncadas por la vivienda. Y los sindicatos advierten: “¡Ahora toca una una huelga general!”.
En la primera hora desde que arrancó la marcha, una procesión de pancartas gigantes con logos de distintas plataformas, partidos o sindicatos recorría el Paseo del Prado con un amplio repertorio de cánticos. Muchos ya habituales en esta semana de protestas: a veces son un llamamiento (“¡Vecina, levanta, desahucian en tu casa!”); otras, una recreación de melodías conocidas (“¡Maricarmen, Maricarmen, la gente está con Maricarmen!”, por la canción homonima de La Pegatina) y, en la mayoría de casos, una advertencia: “¡Tenemos las llaves de todo Madrid! ¡Hace falta ya una huelga general!”. Alrededor de los manifestantes, subidos a la acera, otros activistas reparten panfletos o notas informativas sobre la situación de la vivienda o las razones que les trajeron aquí.
Un cuarto de hora antes de iniciarse la gran marcha por la vivienda, a escasos minutos a pie de la salida de Atocha —una de las cuatro columnas por las que transcurrirá la protesta hasta Cibeles—, la portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid Valeria Racu hizo declaraciones a la prensa junto a la Plaza Murillo, al lado del Museo del Prado. “No vamos a tolerar otros cuatro años sin atajar el mayor problema de este país. La acampada sigue adelante y ahora queremos rescatar una herramienta histórica de la clase trabajadora: la huelga general”, ha declarado Racu ante decenas de periodistas.
Las manifestaciones por la vivienda se han replicado este sábado en 54 ciudades de España. Estas son todas las urbes donde se han convocado marchas simultáneas, generalmente a las 12.00 del mediodía aunque en horarios variables: A Coruña, Albacete, Alicante, Barcelona, Burgos, Cabanas, Cáceres, Cádiz, Cangas do Morrazo, Castelló, Ciudad Real, Donostia, Gasteiz, Girona, Granada, Guadalajara, L'Hospitalet de Llobregat, Huelva, Iruñea, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, León, Lugo, Madrid, Málaga, Mallorca, Palencia, Santa Cruz de Tenerife, Santander, Santiago de Compostela, Soria, Talavera de la Reina, Toledo, Valencia, Valladolid, Vigo, Zamora y Zaragoza.
Junto al tramo donde declaraba la portavoz del Sindicato de Inquilinas se concentraba ya otro órgano sindical, que en los últimos días también ha estado en el foco del debate. Héctor Adsuar, delegado sindical de CCOO, celebra que algo así ocurra después de una votación “intolerable en el Congreso”. Se refiere a la caída de los dos decretos urgentes con el voto en contra de la derecha parlamentaria, que ha detonado una nueva ola de indignación. El siguiente paso en el horizonte es convocar una huelga general, pero aún queda el escollo de aprobarla junto a los sindicatos mayoritarios. Entre ellos, Comisiones Obreras. “Es un reto importante y sobre ello estamos ahora debatiendo: la movilización va a seguir, pero nuestro sindicato tiene estructuras territoriales muy arraigadas por las que tiene que pasar la decisión, de forma organizada. No es un reto cualquiera, pero trataremos de ser rápidos”, asegura
Anoche, después de una tercera asamblea en Sol que se mantuvo en vilo por la lluvia –suelen cel