Del lío con la línea 1 al desvío de la 11: el embrollo de Metro en el norte de Madrid por un diseño "electoralista"
elDiario.es · hace 2 días
Mientras los barrios del sur protestan por la falta de más estaciones, los vaivenes de la Comunidad de Madrid en las ampliaciones que llegan a Fuencarral o Valdebebas también han causado desconcierto y quejas vecinales en caladeros de votos del PP donde un proyecto desechado en 2007 pudo ser la solución idealMetro improvisa una cabecera doble en la línea 1 para contentar a Pinar de Chamartín y llegar a Madrid Nuevo Norte
La Comunidad de Madrid anunciaba en pleno verano una inesperada solución para el entuerto creado por su propia decisión de suprimir la línea 1 en la estación de Pinar de Chamartín, como parte de su estrategia para alargarla hacia el nuevo desarrollo urbano de Madrid Nuevo Norte (la conocida popularmente como Operación Chamartín). Ante las quejas de los vecinos cercanos a la parada o a otras zonas que hacen trasbordo en Pinar de Chamartín, el consejero de Transportes Jorge Rodrigo avanzó un insólito ramal en forma de Y que creará una cabecera doble en la línea a partir de 2030. Pinar se mantendrá como una de ellas, mientras que la nueva estación de Fuencarral Norte será la otra, sin que el Ejecutivo autonómico haya concretado aún en qué estación convergerán.
La decisión ha aplacado las protestas de residentes aunque, según fuentes consultadas por este periódico, la cabecera doble implicará que los tiemps de paso aumentarán significativamente en las estaciones previas a la reunión de los ramales. Si no aumenta el número de trenes y se doblan las paradas que deben recorrer, el resultado es que los tiempos de espera crecen. Pero no es la única expansión de Metro por el norte en la que trabaja el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, ni la única que ha sido objeto de un importante escrutinio público.
La ampliación de la línea 11 aprobada desde Sol da al traste con una de las concepciones más apoyadas desde expertos en transporte y vecinos del norte de Madrid: convertirla en una especie de segunda circular que conectase el sur y el norte de la capital sin pasar por el centro. El proyecto que la Comunidad de Madrid tuvo en su mesa muchos años atravesaba el sur para conectar luego con Ciudad Lineal, el barrio del Pilar y Chamartín. El plan final recoge algunos de esos elementos, como el paso por Arturo Soria, pero finalmente toma una forma diagonal para alcanzar Ifema, el Hospital Zendal, la Ciudad de la Justicia, el aeropuerto o Valdebebas (donde a la estación ya confirmada podría sumarse una segunda).
Tramo norte de la ampliación de la línea 11 de Metro de Madrid.
Jorge Rodrigo defendía este diseño aludiendo al afán por crear un nuevo eje metropolitano en el noreste, entre Mar de Cristal y Valdebebas Norte, para el acceso a algunos de los principales polos económicos, sanitarios, judiciales y de transporte de la región. Pero el resultado es que las dos grandes ampliaciones previstas en el norte de la ciudad apenas modifican las conexiones en muchos barrios del norte (tampoco en el sur). Más allá de Valdebebas, vuelven a dar la espalda a desarrollos urbanos de Hortaleza o Barajas donde apenas ha llegado el Metro Ligero, mientras que las nuevas estaciones del distrito de Fuencarral quedarán englobadas dentro de un ramal propio que augura un servicio por debajo de los estándares del suburbano.
De la línea 14 al trasbordo más insólito de la red
Hugo Carabaña, ingeniero y divulgador ferroviario en redes sociales, cree que la solución a muchas de estas problemáticas “estaba planteada en la línea 14”. Un diseño similar al de MetroSur en la línea 12, que llevaría la red a Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, San Fernando de Henares, Coslada, Pozuelo de Alarcón o Boadilla del Monte.
El Gobierno de Esperanza Aguirre, responsable política de otra gran promesa electoral de Metro convertida en calvario en la línea 7B, acabó sustituyendo en 2007 esa línea 14 que partía de Chamartín para recorrer Fuencarral y el norte de la región. Acabó cambiándose