El giro de Rufián descoloca a la izquierda y complica el pacto entre Podemos y el Frente Amplio
elDiario.es · hace 11 h
ERC negocia con Podemos una "colaboración" sin coalición, que obligaría a los de Irene Montero a no presentarse en Catalunya a cambio de poder integrar un candidato en las listas republicanas y actos conjuntos con RufiánERC confirma a Rufián como cabeza de lista y cierra la puerta al Frente Amplio
Gabriel Rufián ha optado por quedarse en ERC tras más de un año inflando la idea de una gran coalición entre las izquierdas independentistas, los partidos alineados en Sumar —cuya marca ahora es “Frente Amplio”— y Podemos. Sin embargo, una de las condiciones impuestas por Rufián a su partido supone llegar a un “acuerdo de colaboración” con la formación de Irene Montero. De cerrarse, esa entente implicaría que Podemos no se presente en Catalunya, donde reconocería a ERC como referente, al tiempo que Rufián ayuda a Podemos fuera de la comunidad.
Aunque en estos momentos, en el descuento para que se acabe el plazo para registrar coaliciones el viernes a medianoche, los detalles de esta posible alianza entre ERC y Podemos se siguen negociando, la fórmula complica que los de Montero se integren en el Frente Amplio, la candidatura pensada para incorporar al conjunto de las izquierdas con vocación estatal.
El principal problema estriba en que el acuerdo entre Rufián y ERC supone que los republicanos competirán con los Comuns en las cuatro provincias catalanas. Es decir, el partido de Ada Colau es el único referente catalán del Frente Amplio, por lo que esa coalición tendría difícil acoger a un partido —Podemos— que compartirá actos y pedirá el voto por sus competidores en Catalunya.
La situación a la que se ha llegado es paradójica ya que Rufián, que ha sido uno de los grandes impulsores y caras visibles de la propuesta de una reunificación de las izquierdas, se convierte ahora en la principal piedra en el zapato para la reintegración de Podemos con los partidos que siguieron dentro de Sumar. “Al final quien venía a unir a la izquierda se queda en ERC y la divide”, resume una fuente del Frente Amplio.
Por su parte, desde ERC rechazan que el acuerdo con Podemos pueda suponer acabar formando una coalición electoral para presentarse juntos en Catalunya. Fuentes de la formación aseguran que lo único que está sobre la mesa es ir a las elecciones con sus propias siglas. Ahora bien, sí estarían dispuestos a incorporar candidatos de Podemos como independientes, al menos uno de ellos en puestos de salida, como ya hicieron en el pasado con otras formaciones.
Los republicanos no ven ningún problema en la posibilidad de compartir actos de campaña con Podemos, ni tampoco en que su candidato, Rufián, tenga una dimensión en el conjunto del Estado. Podría haber, por tanto, actos electorales de Montero y Rufián tanto en Catalunya como fuera. “Lo importante es que se reconozca a ERC como el espacio idóneo desde donde hacer política de izquierdas y plantar cara a la extrema derecha en Catalunya”, aseguran.
Los Comuns “respetan pero lamentan” el paso de Rufián
Pocos minutos después de empezar a conocerse las primeras informaciones al respecto, los Comuns afirmaban a través de un comunicado que “respetan” la decisión de Rufián de seguir “bajo las siglas de ERC”, pero también lamentaron “que no haya querido participar en la construcción de un Frente Amplio de izquierdas” y sostuvieron que ellos, los Comuns, continúan “comprometidos” con esta vía “de ámbito estatal”. Es decir: que no tienen ninguna intención de disolver sus siglas en las de ERC como, en principio, hará Podemos en Catalunya.
El movimiento de Rufián complica el acuerdo entre Podemos y el Frente Amplio también fuera de Catalunya. Los morados decretaron silencio absoluto este domingo entre sus filas, y ni oficial ni extraoficialmente quisieron confirmar cuáles serán los términos exactos del acuerdo con ERC. Pero cuando celebró el pasado abril un acto con él en Barcelona, Podemos ya dejó claro cuál era su lectura de un pacto con Rufián: un “tándem” en el que el portavoz de ERC sería el referente en Catalunya de un bloque que estaría representado en el resto de España por Montero.
Una vez suscrito ese acuerdo, Podemos cuenta ahora con una alianza con la pieza más codiciada en el tablero de la izquierda alternativa. Y eso les permite elevar la presión sobre los partidos de lo que antes se denominaba Sumar —IU, Más Madrid y Movimiento Sumar, además de los Comuns— para que acepten a Montero como candidata si quieren una lista unitaria. La advertencia implícita es que, en un escenario con dos candidaturas, la lista que cuente con el apoyo de Rufián podría ser más potente que la que careciera de él.
Hasta el momento, los partidos del Frente Amplio confiaban en terminar alcanzando una entente con los morados de aquí al próximo viernes, cuando finaliza el plazo para registrar coaliciones para las elecciones generales. Pero su idea siempre fue que los morados terminara