El desahucio de Maricarmen retrata la crisis de la vivienda en España
elDiario.es · hace 2 días
Una ley que permite desahucios a personas vulnerables y las desorbitadas subidas de precio de alquiler y venta de vivienda llevan al límite a gran parte de la sociedad, mientras sigue paralizado el decreto de vivienda que el Gobierno prometió antes del veranoEl Gobierno acelera para aprobar ya el decreto de vivienda forzado por el impacto del desahucio de Maricarmen
Una ley que permite desahuciar a una pensionista de 87 años de la casa del barrio de Retiro, en Madrid, en la que lleva viviendo desde que tenía 17, en 1956. Un propietario sin rostro, la empresa Urbagestión, que se niega a negociar con la inquilina, cegado por el lucro. Unas subidas del alquiler que triplican y quintuplican la renta actual y superan los ingresos de la inquilina. Un precio de venta también inalcanzable. Unas administraciones, tanto el Gobierno como la Comunidad y el Ayuntamiento, incapaces de proteger el derecho a estar en casa o sin suficiente voluntad política. Y al final, sin escapatoria, la foto lamentablemente histórica: Maricarmen siendo retirada en camilla, que resume la crisis económica, política y social de la vivienda en España.
La ley permite a día de hoy que se desahucie a familias o personas vulnerables después de que el Congreso, con los votos en contra de PP, Junts y Vox, tumbara en febrero de 2026 el escudo antidesahucios, que venía siendo prorrogado desde la pandemia. El decreto de vivienda presentado a los grupos políticos en julio contemplaba una protección ya definitiva que obligaba a suspender los desahucios de familias vulnerables sin alternativa habitacional. Junts y Podemos se oponían por otros motivos y la crisis de Ceuta llevó al Gobierno a aplazar la aprobación prevista para septiembre. Ahora, entran las prisas. No hubo protección para Maricarmen y la sentencia del Supremo que dio la razón a los propietarios en 2023 abrió el camino al desahucio.
Las entidades sociales llevaban tiempo advirtiendo de que la caída del escudo propiciaría un aumento de los desahucios. Paralelamente, crecen las ejecuciones hipotecarias, paso previo al desalojo de la familia, pero la última estadística disponible aún refleja la caída propiciada por el escudo. En el primer trimestre de este año, se ejecutaron 2.600 desahucios por impago de alquiler en España y 971 por ejecuciones hipotecarias.
(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();
Las cifras están lejos de los peores años de la crisis posterior al estallido de la burbuja, cuando se llegaron a alcanzar los 46.500 lanzamientos trimestrales en 2012, y la solvencia de las familias y el endurecimiento de las hipotecas hace que los desahucios por compraventa hayan dejado de ser una rutina como la que inundó los barrios hace una década. Pero muchos de los que perdieron sus casas entonces pasaron al mercado del alquiler, un negocio cada vez más lucrativo con unas subidas de precio desorbitadas sobre todo en las grandes ciudades. Con mucha más demanda que oferta, una ralentización de la construcción y la pérdida de vivienda pública, los precios del alquiler se han llegado a duplicar en una década según diferentes portales.
La asfixia de comprar o alquilar
Según un informe de Deutsche Bank de este año, en Madrid los alquileres se han disparado un 82,7% y en Barcelona, un 94,9% desde 2016, periodo en el que los sueldos han aumentado la mitad, alrededor de un 45%. El precio medio en Idealista es de 23,3 euros por metro cuadrado al mes, o sea, que un piso de 100 metros cuadrados en Madrid cuesta de media 2.330 euros, prácticamente lo mismo que el sueldo medio y el doble que el salario mínimo. Si miramos la zona de Ibiza, donde vivía Maricarmen, hay pisos entre los 1.100 euros de 37 metros cuadrados y los 2.500 los que superan los 100.
(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();
Tras el estallido de la burbuja, el porcentaje de población que vive de alquiler en España ha pasado a ser del 19,4% al 26,3%. Al mismo tiempo, los propietarios de una vivienda han descendido y se han incrementado quienes poseen más de una, mientras que empresas y fondos acumulan centenares e incluso miles de viviendas, de alquiler o de venta, que las utilizan para optimizar beneficios. Los propietarios con más de cuatro inmuebles han pasado de tener un millón de pisos a tres millones, pero los que tienen tan solo una casa para vivir