La vuelta al cole en Ceuta arranca "sin incidentes" y un 70% de asistencia: "Teníamos ganas de volver"
elDiario.es · hace 1 h
Las primeras horas de la vuelta al colegio en Ceuta se ha desarrollado “sin incidentes”, según explica la Junta de profesorado de UGT a elDiario.es, a la espera del balance oficial. El odio amenaza con extenderse en Ceuta: del acoso racista al castigo a quien ayuda
Acababa de amanecer en la barriada de El Príncipe y sus calles están demasiado vacías para ser un primer día de colegio. El principal centro de esta zona de Ceuta —una de las que más migrantes alberga en sus calles desde la crisis y donde más se concentran los testimonios de denuncias de agresiones nocturnas de ceutíes contra ellos— abre sus puertas con la vigilancia de un guardia de seguridad privada, como parte del plan activado por el Gobierno para el regreso a las aulas. No hay militares en sus alrededores, como sí los hay en otros centros educativos, pero la tranquilidad que marca el inicio de la jornada no parece exigir más presencia policial.
Las primeras horas de la vuelta al colegio en Ceuta se han desarrollado “sin incidentes”, según explica la Junta de profesorado de UGT a elDiario.es, a la espera del balance oficial. El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha informado de que la cifra de asistencia es cercana al 70%, en concreto del 63% en primaria, y del 83%, en Secundaria.
“Nosotros hemos trabajado para que estuvieran en buenas condiciones y creemos que se ha cumplido. El dato ya se baraja del 67%”, sostiene Cristobal Guzmán, director provincial de Eduación. “Las cifras son muy desiguales de unos colegios a otros, con colegios del centro con más afluencia que en la periferia”, detalla. Donde se ha registrado más absentismo ha sido en la barriada del Príncipe y cerca de la frontera, añade. “Queríamos que empezasen a socializar y ese ruido que a veces nos molesta ha sido una bendición”, sostiene.
Las familias que sí han llevado a sus hijos a clase han emprendido su camino con la incertidumbre de ser “las únicas” o encontrarse finalmente los centros cerrados, pero no ha sido así. Los alumnos se han podido ver con sus compañeros en sus centros educativos, que se dividían entre los que no mostraban preocupación alguna y afirmaban sentirse seguros en su trayecto a las aulas y quienes se quejaban de “insuficiencia” de fuerzas y cuerpos de seguridad en los alrededores.
Entre las empinadas cuestas de la barriada de El Príncipe, las calles estaban desiertas apenas una hora antes del inicio de las clases. Apenas se escucha ruido alguno hasta que Salima y Melka empiezan a reírse. Las dos niñas, repeinadas con ropa de estreno y mochilas en sus espaldas, están preparadas para un primer día de colegio marcado por la crisis migratoria en la Ciudad.
Salima y Melka en su camino al primer día de colegio
Las menores, primas entre sí, esperan solas en la entrada de casa a sus madres, quienes las acompañarán al colegio que espera su llegada. “Tengo muchas ganas de volver y ver a mis amigos. No sé si habrá clase, pero espero que sí”, dice Salima, que empieza ilusionada sexto de primaria. En su camino a la escuela, sus madres hablan entre ellas y comentan la soledad de las calles en el primer día de colegio. “Debería haber más gente, a ver si al final no va a haber colegio o van a ser ellas solas…”, dice Turia, la madre de Melka.
A su llegada al centro educativo, un camión de limpieza desinfecta la entrada por la que habitualmente entran las menores. Nordin Mohamed, portavoz del AMPA del colegio, se queja de la suciedad con la que ha amanecido el colegio, pero matiza que antes de la crisis migratoria ya suelen tener problemas en este punto. La basura acumulada en este punto obliga a la dirección a cambiar la puerta habitual destinada los alumnos de primaria y dirigen a los alumnos a la entrada del profesorado, por donde Salima y Melka acaban entrando ilusionadas. Es el único incidente registrado en las primeras horas del día del regr