Von der Leyen presiona para controlar la política exterior de la UE y desmantelar el servicio diplomático
elDiario.es · hace 18 días
En un entorno geopolítico que amenaza el mundo basado en el derecho internacional, se está produciendo una pugna en el seno de la UE para decidir quién controla las relaciones exteriores del bloque europeoVon der Leyen trata de arrastrar a Europa al mundo sin reglas de Trump y Putin
Ya no es una guerra soterrada ni una pugna oculta en los pasillos de la institución europea en Bruselas. La Comisión Europea planea desmantelar el actual Servicio Europeo de Acción Exterior, el departamento diplomático de la UE, mediante el reparto de sus atribuciones entre el resto de los comisarios europeos y rebajar el papel de la Alta Representante de Exteriores, Kaja Kallas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, lleva meses tratando de controlar el servicio diplomático europeo en un momento en el que desde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pasando por el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu hasta líderes como Vladímir Putin quieren romper con un mundo basado en reglas y el derecho internacional.
El Servicio Europeo de Acción Exterior se creó en 2009. Es un cargo con competencias de vicepresidente en la Comisión Europea, pero a la vez ostenta la presidencia del consejo de ministros de Exteriores. Esta doble posición se diseñó intencionadamente por parte de los países, ya que no quería que la presidencia de la Comisión Europea asumiera el poder en un área que los Estados miembros consideran fundamental. Von der Leyen ya tuvo continuos choques con Borrell.
“En el actual entorno geopolítico, está claro que debemos modernizarnos y adaptarnos continuamente para garantizar que nuestras herramientas, estructuras y procesos de toma de decisiones sigan permitiendo una acción eficaz. La Comisión está dispuesta a contribuir a este debate”, admitió esta semana un portavoz de la Comisión Europea.
En esta pelea no solo se está poniendo en juego la arquitectura ejecutiva de la Unión Europea, también se está dirimiendo qué principios van a guiar la política exterior de Europa. Von der Leyen dio un paso sin precedentes en marzo de 2026 cuando se atrevió a tirar por tierra los principios fundamentales de la Unión Europea con su propuesta de arrinconar el sistema basado en reglas y el derecho internacional cuando fuera necesario. “Europa ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y no volverá. Siempre defenderemos y mantendremos el sistema basado en reglas que ayudamos a construir junto con nuestros aliados, pero ya no podemos confiar en él como la única forma de defender nuestros intereses ni asumir que sus normas nos protegerán de las complejas amenazas a las que nos enfrentamos”, dijo entonces la presidenta de la Comisión.
El escándalo fue mayúsculo y Von der Leyen tuvo que dar marcha atrás dos días después tras las exigencias de rectificación por parte de los Estados miembros. Desde entonces, la jefa del Ejecutivo comunitario mantiene un pulso por controlar el Servicio Europeo de Acción Exterior que le permita reducir las fricciones con los líderes que tratan de acabar con un mundo basado en el derecho internacional. Al igual que las declaraciones de entonces obedecían a la necesidad del canciller alemán, Friedrich Merz, de evitar molestar a Trump al inicio de la campaña de bombardeos contra Irán, ahora también ha partido de Alemania una propuesta de desmantelamiento del departamento de Exterior de la UE.
El periódico Financial Times aseguró esta semana que la propuesta de reducir el papel del Servicio Europeo de Acción Exterior partía de un documento elaborado por Alemania y Francia que reflexionaba sobre el papel diplomático de la UE. La idea es que Kallas se quede solo con funciones residuales como misiones de mantenimiento de la paz de la UE o aspectos relacionados con la coordinación entre países sobre formación militar y que se ahorre el coste de 1.000 millones anuales de su departamento.
Más herramientas para el Servicio Exterior de la UE
Sin embargo, en la reunión de ministros de Exteriores celebrada esta semana en Irlanda, el titular francés de esta cartera, Jean-Noël Barrot, apuntó que “las competencias de la alta representante deben poder ejercerse plenamente”. “Por un lado, debe poder, evidentemente mediante un enfoque colegiado con los miembros del Consejo, tener plena libertad para adoptar las decisiones que entren dentro de sus competencias, pero también debe poder recurrir, de una manera más firme y clara, a las palancas de la Comisión que puedan servir a la política exterior”, dijo.
Barrot está pidiendo que Kallas tenga más competencias para actuar en aspectos como la política comercial, por ejemplo, a la hora de aplicar sanciones en el orden internacional. Este es un aspecto que Von der Leyen no va a aceptar, ya que ha sido uno de los principales frenos a la puesta en marcha de sanciones contra Israel.