El Gobierno de España tuerce el brazo. En Madrid y en Córdoba. En vivienda y en energía eléctrica. Está en un buen lío por su inacción para impulsar, diseñar y sobre todo construir pisos de promoción pública durante los ocho años de Pedro Sánchez en el sillón presidencial. Una situación que ha querido solventar con dos decretazos. Como si el problema de la vivienda se pudiera arreglar en una semana por la presión de la acampada del Sindicato de Inquilinas en Sol (Madrid). El Congreso de los Diputados no ha tragado. La vigencia de las medidas ha sido efímera. El Ejecutivo central también ha torcido el brazo ante la presión institucional, empresarial, sindical y ciudadana para mejorar la potencia eléctrica... Ver Más