El ultra Nigel Farage, sacudido por un nuevo escándalo sobre la financiación de su partido
elDiario.es · hace 2 h
Dos jefes de Reform dimiten después de una investigación periodística que reveló su disponibilidad para aceptar dinero de donantes estadounidenses saltándose las reglas electorales en el Reino UnidoFarage ganó al Conde Caracubo, pero el líder de la extrema derecha británica sigue en apuros
Unas semanas después de su dimisión en medio de un escándalo sobre la financiación de su partido, Nigel Farage afronta otro. Reform, el grupo de extrema derecha que ha liderado las encuestas de opinión en el último año, suspendió este viernes a dos directivos del partido después de las revelaciones de una investigación periodística encubierta.
Farage afronta esta crisis justo cuando arranca el congreso anual de su partido y cuando está tocado por otros casos relacionados con la financiación de su partido y está cayendo en las encuestas de opinión pública después de meses de líder. Es uno de los políticos más impopulares del país, pero su partido sigue por delante del Partido Conservador y empatado con el Partido Laborista en intención de voto en la última encuesta de YouGov.
En otoño de 2025, dos reporteros fingieron ser un donante estadounidense y su hijo residente británico que querían dar dinero aunque no sea legal en el Reino Unido que un extranjero financie a políticos locales. Dos jefes del partido, James Orr y Dan Jukes, se reunieron con ellos y describieron un proyecto “clandestino” para aceptar el dinero, según el vídeo emitido por Channel 4. Jukes sugirió pasar el dinero de padre a hijo e insinuó que el partido ya lo había hecho otras veces.
Reform ha suspendido a ambos mientras la comisión electoral y otras autoridades relevantes investigan. Orr, además de jefe de políticas públicas de Reform, es catedrático de la Universidad de Cambridge, donde da clases de ética en la facultad de Teología.
En una comida con Farage, el falso donante explicó que le trasferiría el dinero a su hijo y así podría donar a Reform. “Gracias, gracias a ambos”, se escucha a Farage en el vídeo emitido por Channel 4. El líder de Reform también celebró después la publicación de las encuestas de JL Partners financiadas por Reform en los periódicos sin que fueran conscientes de quién las había pagado. “Ha funcionado, boom”, se escucha decir a Farage.
Según Channel 4, la pareja pagó 32.500 libras (más de 37.000 euros) a una encuestadora que publicó después sondeos favorables a Reform en los periódicos The Times y The Telegraph sin identificar cuál era la fuente de financiación, cosa que también va contra las normas electorales en el Reino Unido.
La investigación de un grupo llamado Verbatim, financiado por un centro de investigación periodística dedicada al cambio climático, empezó en otoño de 2025 para indagar sobre las denuncias de financiación secreta de Estados Unidos que habían escuchado.
Farage aseguró este viernes que su partido no ha incumplido “ninguna ley” y no ha aceptado “dinero turbio”.
Los otros escándalos
The Guardian y el Sunday Times publicaron este año que Farage había recibido dinero de donantes de fuera del Reino Unido y no las había declarado. Estas donaciones están ahora siendo investigadas por un comité de estándares parlamentarios y por la policía. Farage niega haber cometido ninguna irregularidad.
El líder de la extrema derecha británica dimitió en julio para volverse a presentar a su escaño con la intención de revalidar su apoyo popular. El 13 de agosto, ganó las elecciones en Clacton, su conservadora circunscripción electoral en el este de Inglaterra, en unos comicios que los demás partidos en el Parlamento decidieron boicotear. Su principal rival fue Conde Caracubo, un cómico que se presentaba para ponerle en evidencia disfrazado con un cubo de basura en la cabeza.
El Partido Laborista y el Partido Liberaldemócrata ya han denunciado el caso expuesto por Channel 4 a la policía. Reform niega haber recibido ningún dinero de manera ilegal y denuncia la investigación periodística como “un fraude” y “una trampa”. Channel 4 aclara que no pagó ni a Verbatim ni a la encuestadora. Los periódicos The Telegraph y The Times han eliminado los artículos con las encuestas y revisarán su relación con la empresa que las hizo.