La UE reclama "medidas climáticas urgentes y ambiciosas" para la COP31 mientras relaja su agenda verde
elDiario.es · hace 4 h
Los ministros de Transición Ecológica de los 27 estados miembros asumen la estrategia de "superación del límite, máximo y descenso" mientras caen en la resignación de que "se superará el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados fijado en el Acuerdo de París"Un grifo de dinero público financia la crisis climática: las subvenciones a combustibles fósiles, camino del billón de dólares
Aquí está la Unión Europea de las contradicciones y la resignación. Los ministros de Transición Ecológica de los 27 países de la UE se han reunido este lunes en Luxemburgo para fijar un objetivo con el que acudir a la cumbre del clima COP31, que se celebrará en Antalya (Turquía), del 9 al 20 de noviembre de 2026. Con cierto conformismo han asumido que “probablemente se superará el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados fijado en el Acuerdo de París” por lo que han “reclamado medidas climáticas urgentes y ambiciosas” mediante la estrategia de “superación del límite, máximo y descenso” como “la mejor opción” para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados a finales de siglo“.
La cuestión es que estos mismo países son los que están poniendo en peligro la agenda verde que aprobó la Comisión Europea en la anterior legislatura. De hecho, la prohibición de vender coches con motor de combustión a partir de 2035 está pendiente de un hilo, ya que hay numerosos países, encabezados por Alemania y Francia, que han pedido una revisión de la normativa.
Mientras que la Comisión Europea presentó una nueva propuesta para el sistema de comercio de emisiones (ETS, por sus siglas en inglés) que relaja y amplía el periodo que tenían las empresas para alcanzar las emisiones netas cero. Los socialdemócratas, el grupo centrista Renew Europe y los Verdes han anunciado su oposición a la propuesta de la Comisión Europea de flexibilizar las normas de fijación de precios del carbono. Los tres grupos en el Parlamento Europeo han afirmado que quieren mantener la propuesta que obliga a la industria pesada a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. El PPE ha recogido la iniciativa de la Comisión y la podría aprobar junto a los grupo de ultraderecha de la Eurocámara.
Con este contexto, la UE quiere ir a la COP31 con la intención de reclamar la aplicación efectiva de las contribuciones determinadas a nivel nacional, es decir, los planes de acción climática previstos en el Acuerdo de París, así como la presentación urgente de las contribuciones que aún faltan. Así es como aseguran que “la COP31 debe marcar un cambio sustancial en la aplicación del Acuerdo de París”.
Además, la posición negociadora de la UE va a tratar de que se cumpla colectivamente los resultados del primer balance mundial, que incluye “la transición para abandonar los combustibles fósiles y la aceleración de la transición hacia las energías limpias, con la electrificación limpia como uno de sus componentes fundamentales”. La electrificación está en el objetivo de la UE pero es una apuesta a largo plazo que va a tardar años en llevarse a cabo.
Además, la UE ha hecho un llamamiento en defensa del principio de multilateralismo, con el reconocimiento del papel de Naciones Unidas sobre el cambio climático, ante los envites del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra la ONU. También han subrayado la importancia de que todos los Estados miembros de la UE participen en la COP31 y han reafirmado el principio de solidaridad.
Por otro lado, en la cumbre bienal de biodiversidad convocada por Naciones Unidas, con el nombre de COP17, la UE defenderá acelerar las medidas para cumplir la aplicación del Marco Mundial de Biodiversidad, que se acordó en 2022: proteger al menos el 30% de las zonas terrestres y marinas para 2030.