Tras la tumba perdida del rey Jaume IV en un convento desaparecido de Soria: “Tenemos 50.000 escenarios posibles”
elDiario.es · hace 14 días
Herido con once años en la batalla, encarcelado durante buena parte de su juventud, dedicó su vida a intentar recuperar la corona perdida por su padre. Trás más de 650 años de su muerte, una excavación arqueológica tratará de localizar su tumba y resolver uno de los últimos enigmas de la dinastíaLos papeles de Gaudí salen a la luz: las cartas, facturas y técnicas del 'arquitecto de Dios' en Mallorca
“Al ilustre infante Jaime, nuestro hijo primogénito legítimo y natural, nombramos y queremos que sea nuestro heredero universal”. Con estas palabras —Inclitum infantem Jacobum, filium nostrum primogenitum legitimum et naturalem instituimus [...] nostrum universalem heredem, en el latín del documento— el monarca Jaume III dejó escrito en su testamento quién debía sucederle al frente del reino de Mallorca. Era el 7 de agosto de 1349. Apenas dos meses y medio después, el monarca moría en la batalla de Llucmajor y aquel heredero, un niño de once años que había resultado gravemente herido en el mismo enfrentamiento, comenzaba una vida marcada por el cautiverio, la huida, la guerra y una obsesión que nunca llegaría a cumplir: recuperar el reino perdido por su padre. Seis siglos más tarde, el enigma sobre el lugar de su entierro podría resolverse.
Según la investigación dirigida por un equipo de profesionales de la isla, Jaume IV podría encontrarse enterrado en el subsuelo de un solar de Soria en el que antiguamente se levantaban un convento franciscano y la capilla de la Concepción. Tras 25 años de estudios preliminares, allí comenzará el próximo 15 de septiembre una campaña arqueológica que se prolongará hasta el 30 de septiembre. El equipo estará formado por tres arqueólogos y un técnico auxiliar. Al frente de la coordinación histórica se encuentra Gabriel Ensenyat, mientras que la dirección arqueológica recae en Helena Inglada. El objetivo parece sencillo de formular y considerablemente más difícil de ejecutar: encontrar una tumba desaparecida dentro de una capilla desaparecida perteneciente, a su vez, a un convento desaparecido.
La tumba de Jaume IV podría encontrarse, según los investigadores, en la antigua capilla de la Concepción del convento de San Francisco de Soria.
El objetivo parece sencillo de formular y considerablemente más difícil de ejecutar: encontrar una tumba desaparecida dentro de una capilla desaparecida perteneciente, a su vez, a un convento desaparecido
La campaña arqueológica de Soria podría reabrir el último capítulo del reino de Mallorca, cuya historia suele darse por terminada el 25 de octubre de 1349, cuando Jaume III murió derrotado en Llucmajor en su intento de recuperar la corona frente a Pere IV de Aragón, el Ceremonioso, consolidando la reincorporación de los territorios mallorquines a la Corona de Aragón. Pero aquel monarca era además el tío de Jaume IV, hermano de su madre, Constanza de Aragón, y el hombre que acabaría privando a su sobrino de sus derechos dinásticos. La derrota y muerte de Jaume III acabaron con la corona independiente de Mallorca, pero no con la reivindicación de sus derechos por parte de su hijo, nacido en Perpiñán en 1338 y designado heredero universal por su padre antes de emprender aquella expedición.
“Hasta aquí es la historia que nos han contado”, sostiene el informe elaborado por el equipo investigador. Sin embargo, prosigue: “falta un capítulo”. Para sus responsables, resulta imposible cerrar definitivamente la historia del reino sin estudiar la trayectoria del hijo de Jaume III: sus años de prisión, las relaciones que mantuvo con el papado y la monarquía francesa, su matrimonio con Juana I de Nápoles, los intentos militares para recuperar sus antiguos territorios y las incógnitas que todavía rodean su muerte y enterramiento. “Históricamente, Jaume IV quedó en la sombra de Jaume III y siempre ha sido una figura de nuestra historia bastante desconocida. Poder recuperarlo ahora s