Bajo la peor ola de calor que ha sufrido Los Ángeles desde el 2007, residentes y negocios del sur de Los Ángeles se quedaron sin electricidad por 35 horas.
Se trata de cientos de clientes del Departamento de Agua y Electricidad de Los Ángeles, LADWP, que aseguraron que el apagón comenzó el jueves en la noche y la luz no regresó hasta las 10:30 de la mañana de este viernes.
A toda velocidad, Leticia Puerta comenzó a preparar empanadas de camarón para tenerlas listas cuando los clientes lleguen a su marisquería en la avenida Avalon y es que, dice, tiene que recuperar las pérdidas que le dejó un apagón de 35 horas en su vecindario."Se echó a perder todo: mariscos, verduras, pepino, cebolla, todo, todo. Tuvimos que ir a tirar todo echado a perder", dijo Puerta de Mariscos la Corita.
No solo eso, con más de 100 grados de temperatura registrados este martes y miércoles, asegura que el calor en casa era insoportable.
"Nada, ni un abaniquito, nada. Ya nos estábamos muriendo de calor. A las 2 de la mañana me estaba bañando yo con agua helada porque no aguantaba yo", dijo Puerta.
En la mañana del viernes, trabajadores de LADWP todavía estaban trabajando en restaurar el servicio de electricidad. Según dijo la compañía, el arreglo tomó más de lo normal.
"Pues la complejidad de la reparación requirió que los trabajadores abrieran múltiples válvulas subterráneas para encontrar el origen del apagón antes de poder evaluarlo, arreglarlo y probar el equipo", según el comunicado.
Mientras tanto, la masa congelada de la panadería Jenny Bakery se fue dañando y esta mañana tuvieron que tirarla toda a la basura.
"Toda la leche, ahorita traje nueva leche, huevos, todo el huevo se echó a perder, la levadura, todo, una fatalidad", dijo Bakery.
En respuesta a este incidente, la oficina del concejal Curren Price ofreció comida y tarjetas de regalo de supermercados a los afectados por el apagón.
Según explicó LADWP, cuando las temperaturas son tan altas durante el día y continúan altas en la noche, el consumo de electricidad se incrementa y los generadores se sobrecalientan. Eso fue lo que provocó el daño en el sur de Los Ángeles.
Por ahora, Elma Cisneros solo piensa en recuperar sus pérdidas.
"A trabajar más duro con este calor", dijo Cisneros.