El tira y afloja con Podemos y Junts junto a la crisis de Ceuta congelan la negociación del decreto de vivienda
elDiario.es · hace 18 días
Los planes del Gobierno pasaban por iniciar el curso político con varios grandes anuncios en materia social, pero la crisis migratoria le ha obligado a aparcar esa hoja de rutaAsí es el borrador del decreto de vivienda que presentó el Ejecutivo a los grupos y que rechazaron Junts y Podemos
El decreto de medidas para hacer frente a la crisis de vivienda, que incluirá la reactivación de la prórroga de los alquileres por dos años, sigue bloqueado. Lo previsto inicialmente era que este paquete se aprobara durante el mes de julio, pero la imposibilidad de alcanzar un acuerdo que satisficiera a la misma vez a los socios de izquierdas y a los de derechas del Gobierno obligó a la Moncloa a retrasar hasta después del verano su puesta en marcha. Y agosto tampoco ha servido para encarrilar el texto: Podemos y Junts siguen sin estar convencidos de apoyarlo, cada uno por motivos diferentes, y el estallido de la crisis migratoria de Ceuta ha monopolizado los esfuerzos del Gobierno y ha retrasado la aprobación del decreto, aunque el Ejecutivo no ha renunciado a su promesa de sacarlo adelante en septiembre.
A finales de julio el Ministerio de Vivienda anunció que había decidido “trasladar la aprobación del decreto al mes de septiembre para lograr un acuerdo con las fuerzas parlamentarias”. Fuentes de la Moncloa explican que sus planes pasaban por iniciar el nuevo curso político con varios anuncios de carácter social y, entre ellos, el pacto para sacar adelante el decreto. Con esa estrategia el Ejecutivo pretendía retomar la iniciativa en una materia capital para su electorado e iniciar con buen pie el calendario que culminará con las elecciones generales, que improrrogablemente deberán celebrarse en el año 2027.
Pero la situación de Ceuta ha hecho saltar por los aires esa hoja de ruta. Con todos los focos puestos en la ciudad autónoma, fuentes de la Moncloa explican que sus esfuerzos han estado centrados en abordar la crisis y en intentar devolver la normalidad a un territorio en el que se mantienen hacinados varios miles de personas más de un mes después de la entrada masiva e irregular de más de 70.000 inmigrantes. Otras fuentes del Gobierno matizan, por su parte, que no se ha roto el contacto con los grupos parlamentarios, pero lo cierto es que, a principios de septiembre, la situación es la misma que era en julio: no hay acuerdo ni tampoco demasiados avances con los grupos en los que mayor rechazo causó el borrador inicial del decreto, que son Junts y Podemos.
Preguntada por el avance de estas conversaciones, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, se mostró hace unos días muy crítica y aseguró que el Ejecutivo no ha llamado desde finales del mes de julio a los morados para retomar la negociación del decreto de vivienda. “El Gobierno se ha ido de vacaciones en el peor momento posible”, espetó Belarra, que afirmó desconocer si la Moncloa ha “tirado la toalla” y ha renunciado a aprobar el paquete de medidas, algo que el Ejecutivo niega taxativamente. “Se escapa totalmente a mi comprensión”, lamentó la líder de Podemos, que insistió en su negativa a apoyar el decreto siempre y cuando incluya “una reforma de la ley del suelo” acompañada de “medidas cosméticas” en materia de vivienda.
Junts, por el contrario, lleva desde finales de julio sin pronunciarse sobre el avance de las negociaciones con el Gobierno. Fuentes gubernamentales, no obstante, aseguran que los independentistas no les han trasladado en ningún momento que quieran romper las conversaciones, e interpretan algunos de sus últimos movimientos como un intento de elevar el precio de sus apoyos. Es el caso, por ejemplo, de la proposición de ley que registraron la semana pasada los independentistas para volver a intentar que se apruebe la delegación de competencias sobre inmigración a Catalunya. Ese traspaso fue rechazado hace unos meses por la negativa de Podemos a apoyar un texto que consideraba racista.
Junts ha modificado su exposición de motivos para intentar sortear esta oposición, aunque sigue sin convencer a los morados. Y el PSOE tampoco parece especialmente contento con el movimiento de los independentistas. Este jueves, el presidente Pedro Sánchez criticó que ese texto “excede algunos de los elementos acordados” por Junts y los socialistas hace meses en relación a la delegación de competencias, una afirmación ante la cual la portavoz independentista Míriam Nogueras acusó a Sánchez de no haberse “leído la ley” o de “volver a mentir”, puesto que el articulado, dijo, es “exactamente el mismo” que el pactado con el Gobierno.
El mismo rechazo por distintos motivos
En cualquier caso, la negativa de Junts a apoyar el decreto de vivienda en los términos en los que lo ha propuesto el Ejecutivo viene de lejos. Ya en julio, los independentistas catalanes se mostraron críticos con un borrador que, entendían, “mantiene las medidas que perpetúan las okupaciones y no protegen n