The Blood of Dawnwalker es una historia de orígenes increíble, pero tiene tanto que aprender y mejorar como su vampiro neófito
VidaExtra · hace 1 días
Hay que tener mucho valor para embarcarse en un proyecto que nace a la sombra de The Witcher 3: Wild Hunt, uno de los RPG más destacados de la historia de los videojuegos y, si se me permite, mi juego favorito absoluto. Creo que es pretencioso aspirar a superarlo, especialmente con la primera entrega de orígenes, pero lo loco no quita lo valiente.
Rebel Wolves es descendiente de CD Projekt y nadie que juegue a The Blood of Dawnwalker podrá decir lo contrario. Basta echar un vistazo a los horizontes y los biomas del Valle de Sangora en los Cárpatos para rememorar las tierras salvajes de Kaer Morhen, los pantanos embrujados de Velen y la magnífica ciudad amurallada de Novigrado. Es tan evidente como el parecido entre padre e hijo, puro ADN. Y aun así, el aire que se respira tiene una magia muy propia.
He tenido el placer de jugar a The Blood of Dawnwalker durante más de una semana en PS5 y, en el momento de publicar este análisis, acumulo 47 horas. Es lo que he tardado en explorar todo el mapa, llegar casi a nivel 40, habilitar hasta tres opciones para finales y completar muchas misiones secundarias. He visto los créditos a 8 y 6 días de que se cumpliese el plazo de 30 días que propone el juego para rescatar a tu familia. De hecho, me saltó un trofeo llamado "Por los pelos", no digo más. He apurado todo lo posible para ir preparado y explotar la experiencia al máximo.
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Quiero dejar clara una cosa antes de contarte cómo ha sido mi experiencia en Dawnwalker: no lo sé todo. He explorado mucho, completado bastantes misiones secundarias, entre ellas una en la que desbloqueas una espada de plata sospechosamente similar a las espadas de Geralt, y visto dos finales. Aun así, me quedan cosas por descubrir, desde una armadura especial que no he podido fabricar porque me faltaba un material raro, pasando por actividades secundarias, hasta otros dos finales que tengo a mano. He tenido tiempo limitado (como Coen) y encima ha coincidido con Gamescom 2026 y las previews de Gears of War E-Day y Metro 2029. El día tiene horas limitadas.
Amor-odio con The Blood of Dawnwalker: más odio que amorMi viaje en The Blood of Dawnwalker ha sido un reflejo de la transformación de Coen a vampiro: molesto, doloroso y confuso, pero también satisfactorio, divertido y muy placentero a medida que aceptaba e interiorizaba lo que estaba ocurriendo. Como dicen varios brakir (los vampiros de este universo) a lo largo de la historia, la capacidad de adaptarse es vital para sobrevivir en este mundo.
Lo cierto es que las primeras 10-15 horas de The Blood of Dawnwalker fueron incómodas para mí: si bien gráficamente luce muy bonito y endiabladamente similar a The Witcher 3: Wild Hunt (lo cual es muy bueno), el rendimiento ha estado por debajo de lo que esperaba. He jugado en modo Equilibrado (la alternativa era Calidad) a 30 fps... y no estables. Sé que el parche de Día 1 añadirá un modo Rendimiento a 60 fps y créeme que me alegro mucho por vosotros, porque casi lloro de alegría al ver de nuevo los 60 fps en otros juegos.
Nota: Rebel Wolves ha lanzado la actualización del modo Rendimiento y los 60 fps poco más de una hora antes de que se publicase este análisis. He dedicado un rato a pasear por varias partes del mapa, incluida la ciudad, y a combatir en varios campamentos. La experiencia es literalmente otra y el combate se siente mucho mejor. Al menos podré jugar el resto que me queda por descubrir con esta nueva fluidez.
Tengo que destacar especialmente el trabajo artístico de Rebel Wolves en Dawnwalker: hay una clara inspiración en The Witcher 3, pero creo que ha conseguido transmitir un mundo de fantasía medieval muy propio. El Valle de Sangora no se puede equiparar a las Tierras Intermedias de Elden Ring, por ejemplo, pero es muy digno de explorar y esconde muchos lugares preciosísimos que no suelen aparecer en el mapa. También aplaudo la música, el sonido y el doblaje al castellano. Cuenta con voces excepcionalmente buenas.
El rendimiento no es el único claroscuro que ha sido más oscuro que claro. Si hay un aspecto en el que debo dar un tirón de orejas serio a Rebel Wolves, son las animaciones de los personajes, desde las expresiones faciales (o la ausencia de las mismas en algunos casos) hasta el movimiento de Coen, que abarca combate y exploración. Se sienten rígidas y muy poco fluidas. No todas. Otras son muy buenas y detalladas, y precisamente ese contraste hace que las menos trabajadas sean más evidentes a la vista. Creo que merecen un poco de mimo: más finishers y mejoraría los movimientos que hace Coen al caer desde diferentes alturas, por ejemplo.
El combate: mi drama personalEl asunto del combate es delicado. Es el aspecto que menos me ha gustado de The Blood of Dawnwalker, pero quiero aclarar