El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha declarado, en una sentencia conocida a principios de este mes de septiembre, que la justicia española no ha tenido en cuenta que criminalizar en exceso la protesta social tiene un efecto disuasorio y desalentador, no solo para los propios manifestantes, sino también para la sociedad en su conjunto. El caso se remonta al año 2011, cuando un grupo de activistas asediaron el Parlament de Catalunya, impidiendo el paso a varios diputados y a su entonces presidente Artur Mas, en el marco de las protestas contra los recortes presupuestarios en los servicios públicos que iban a aprobarse ese mismo día. En un primer momento, la Audiencia Nacional absolvió a los acusados , pero el... Ver Más