Suecia decide entre la entrada de la ultraderecha al Gobierno o el retorno de la izquierda en unas elecciones muy disputadas
elDiario.es · hace 10 días
El país nórdico vota en unos comicios en los que los socialdemócratas parten con una ligera ventaja y que se han convertido, en la práctica, en un plebiscito sobre la llegada al Ejecutivo de la formación ultra Demócratas de SueciaRock, café, pastas y radicalismo vestido de amabilidad: dentro de un mitin del partido de extrema derecha de Suecia
Suecia vota este domingo en unas elecciones ajustadas que se han convertido, en la práctica, en un plebiscito sobre la entrada al gobierno de la formación de ultraderecha Demócratas de Suecia (SD). Su eventual incorporación al ejecutivo culminaría la transformación de un partido que durante décadas fue considerado un paria político en un socio de confianza en el Gobierno.
Según las últimas encuestas del viernes, SD obtendría alrededor del 18% de los votos mientras que los partidos del bloque de centroderecha que lidera el primer ministro Ulf Kristersson se han comprometido a incorporar a la formación ultra al Gobierno para reeditar su mandato. Sin embargo, Kristersson afronta unas elecciones cuesta arriba, ya que los sondeos dan la victoria al partido de los socialdemócratas (con el 28,6% de los votos) y dan opciones a formar una coalición de izquierda-verde, aunque la ventaja respecto a los partidos del bloque conservador se va haciendo cada vez más ajustada con cada nueva encuesta.
Ulf Kristersson, de 62 años, fue elegido primer ministro en 2022 como líder del Partido Moderado, al frente de una coalición junto a los Demócratas Cristianos y los Liberales. El Ejecutivo salió adelante gracias al apoyo parlamentario de Demócratas de Suecia, que, aunque ha permanecido fuera del Gobierno, ha logrado ejercer una influencia significativa sobre sus políticas.
En los últimos cuatro años, el Ejecutivo ha abolido la residencia permanente para los solicitantes de asilo, ha endurecido las normas para que los inmigrantes reciban ayudas sociales y ha intensificado las deportaciones para las personas que no tienen derecho a vivir en el país. El primer ministro ha defendido durante la campaña que Suecia necesita un gobierno de mayoría estable para hacer frente a los principales desafíos del país, desde la seguridad nacional hasta la lucha contra el crimen organizado. Y sostiene que para lograrlo será necesario incorporar a Demócratas de Suecia al Ejecutivo, lo que supondría la entrada por primera vez de la ultraderecha en un gobierno sueco.
El partido ultraderechista lleva dos décadas bajo el liderazgo de Jimmie Åkesson, quien ha transformado la formación, nacida en los márgenes de la extrema derecha y con vínculos neonazis en sus orígenes, en la principal fuerza de la derecha en el Parlamento sueco. A finales de junio de 2025, el partido publicó un extenso informe sobre sus orígenes, detallando sus vínculos pasados con organizaciones fascistas y nazis, así como las opiniones xenófobas y antisemitas de algunos de sus miembros. Åkesson pidió disculpas en nombre del partido, aunque sigue fomentando el odio hacia la población musulmana en sus discursos.
El debate migratorio pierde peso
En esta campaña, el mantenimiento de la ley y el orden público, que durante años figuraron entre las principales preocupaciones de los suecos, ha perdido protagonismo frente a la sanidad, la educación y la economía, unos temas en los que, según los analistas, los socialdemócratas tienen ventaja. Al mismo tiempo, los tiroteos y la violencia de las bandas, dos de los principales argumentos esgrimidos por la ultraderecha para conseguir votos, han experimentado un fuerte descenso en los últimos años.
Según datos de los cuerpos policiales, los tiroteos se han reducido casi a la mitad en 2026 y, por primera vez en muchos meses, en mayo no se registró ninguna muerte por arma de fuego en Suecia. Un descenso que, paradójicamente, pone de relieve hasta qué punto la violencia vinculada a las bandas llegó a convertirse en un problema grave en el país.
A pesar del consenso sobre la inmigración, muchos suecos siguen sintiendo una profunda inquietud hacia la llegada de la extrema derecha al gobierno
Jonnas Hinnfors
— Politólogo de la Universidad de Gotemburgo
Kristersson atribuye este descenso de la violencia a la acción de su Gobierno –a pesar de que el problema de las pandillas persiste–. Su ejecutivo ha endurecido las penas por los delitos violentos y ha dado mayores poderes a los cuerpos policiales para actuar contra el crimen organizado. El Partido de los Moderados también ha reivindicado en campaña que en la última legislatura ha impulsado el crecimiento económico con medidas como bajar los precios de la energía y los alimentos, a la vez que se ha reducido la llegada de solicitantes de asilo hasta mínimos históricos.