Los socialdemócratas obtienen su peor resultado en un siglo y los ultras frenan su ascenso: ¿qué pasa ahora en Suecia?
elDiario.es · hace 8 días
Los socialdemócratas ganan las elecciones por la mínima, pero deberán superar las divisiones del bloque progresista para formar Gobierno mientras la ultraderecha pierde fuerzaSuecia, de ejemplo de Estado del bienestar a paraíso de los superricos
Los resultados de las elecciones generales en Suecia todavía pueden variar, pero, tras una noche electoral marcada por un recuento extremadamente ajustado y muchos nervios, el Partido Socialdemócrata de Magdalena Andersson se ha impuesto como la fuerza más votada. Los partidos del bloque progresista han logrado además una ajustadísima mayoría parlamentaria, con el 49,5% de los votos y 176 escaños, frente al 49,1% y 173 escaños obtenidos por el bloque conservador.
Estos resultados impiden al primer ministro y líder de los Moderados, Ulf Kristersson, reeditar la mayoría que sostuvo su Gobierno durante la pasada legislatura. En 2022, Kristersson formó una coalición, conocida como Acuerdo de Tidö, junto a los democristianos y los liberales, con el apoyo externo de los ultras Demócratas de Suecia que, pese a ser la segunda fuerza del Parlamento, quedó fuera del Ejecutivo.
El revés más destacado de la noche electoral se lo ha llevado Demócratas de Suecia, que por primera vez desde su entrada en el Parlamento ha visto caer su apoyo en unas elecciones generales. En el otro extremo, el Partido de Izquierda, con una agenda feminista y ecologista, se consolida como la formación que más crece y asciende hasta convertirse en la cuarta fuerza parlamentaria.
El desenlace final depende del voto exterior
La noche electoral no dejó un bloque ganador claro, aunque con el 99% del voto escrutado, los partidos del bloque progresista (formados por Socialdemócratas, Partido de Izquierda, Partido Verde y Partido de Centro) tienen una ligera ventaja de 2 escaños por encima de la mayoría parlamentaria. Los resultados finales, sin embargo, pueden tardar hasta el miércoles en saberse, ya que depende del recuento del voto anticipado y del voto en el extranjero emitido en puntos de votación situados en embajadas y consulados.
Este recuento final aún podría hacer cambiar el reparto de escaños en el Parlamento, una situación que ya pasó en las pasadas elecciones generales del 2022. En aquel recuento, la diferencia entre los dos bloques de gobierno era de 0,72 puntos porcentuales. Esta vez los resultados aún han sido más ajustados con una diferencia de solamente 0,45 puntos porcentuales, lo que corresponde a 28.600 votos más en favor del bloque de partidos de izquierda-verde. Aun así, según apuntan los análisis de la cadena de televisión pública SVT, estos resultados actuales se mantendrán tras el recuento final de votos.
¿Qué gobierno pueden formar los socialdemócratas?
La victoria de los socialdemócratas ha sido agridulce. Aunque se mantienen como el partido más votado de Suecia, han cosechado su peor resultado en un siglo. Durante la noche electoral, Magdalena Andersson pidió a sus simpatizantes que esperaran al resultado definitivo del recuento, aunque aseguró que su partido “está dispuesto a asumir la responsabilidad por el resultado” y a “tratar de formar un nuevo Gobierno”.
Los laboristas tendrán que hacer frente a unas negociaciones con una posición debilitada, ya que han sido el único partido de la oposición que ha retrocedido en votos. Frente al retroceso de los socialdemócratas, destaca el buen resultado del Partido de Izquierda, la formación que más crece en el Parlamento, que ha obtenido sus mejores resultados en las grandes ciudades, donde los laboristas han perdido más votos. Con el 8,2% de los votos y 29 escaños, su líder, Nooshi Dadgostar, ha reclamado a los socialdemócratas que tomen en serio su avance y cuenten con ellos para formar el próximo Gobierno.
Sin embargo, formar una mayoría de Gobierno de izquierdas y verdes no será una tarea sencilla para Andersson, ya que los partidos que integran el bloque llegan a las negociaciones profundamente divididos. El partido de Centro (7,1% de los votos y 25 escaños) se ha negado en campaña a colaborar en un ejecutivo con el Partido de Izquierda tras acusar a sus miembros de promover el antisemitismo y apoyar a grupos palestinos señalados por terrorismo.
Ante este escenario, los socialdemócratas podrían buscar alianzas en el centro político, especialmente con los liberales. Sin embargo, estos ya han advertido de que no apoyarán un Gobierno del que no formen parte, mientras que el Partido de Izquierda rechaza tajantemente cualquier acuerdo con la polémica líder liberal, Simona Mohamsson. Si, por el contrario, los socialdemócratas optaran por gobernar en minoría en solitario, las posibilidades de que el Partido de Izquierda les brindara su apoyo serían muy escasas.
La ultraderecha frena su ascenso
El ambiente más enrarecido de la noche electoral se vivió en la sede de Demócratas de Suecia, el partido de ultraderecha