Trabajar en el sector de la salud puede ofrecer estabilidad laboral y oportunidades de crecimiento profesional, pero en una de las ciudades más caras del país, tener empleo no siempre significa ganar lo suficiente para cubrir el costo de vida.
“En estos momentos, para nadie es un secreto, vivir en Miami tiene un costo de vida elevado”, afirma Frank Castro, director de Operaciones Académicas de FVI School of Nursing and Technology.
La diferencia entre lo que cuesta vivir y lo que reciben algunos trabajadores sanitarios es considerable. Según el cálculo de salario vital del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) un adulto que vive solo y no tiene hijos necesita aproximadamente 25,98 dólares por hora en Miami-Dade para cubrir necesidades básicas.
Sin embargo, estimaciones de ZipRecruiter sitúan el salario promedio de un técnico de farmacia en Miami en 18,43 dólares por hora y el de un asistente médico en 19,02 dólares. En ambos casos, los ingresos quedan por debajo del umbral estimado por MIT.
“El asistente médico, el técnico de farmacia y el técnico de cuidado de pacientes no tienen un salario muy bien remunerado aquí en Miami”, señala Castro.
Estudiar de día y trabajar de noche
Georlenys Mogollón conoce esa realidad de primera mano. Mientras estudia para convertirse en técnica de farmacia, divide sus días entre las prácticas profesionales y un empleo que le permite generar ingresos. “En las mañanas hago las prácticas y en las noches trabajo”, cuenta.
Actualmente trabaja en una tienda de ropa y gana alrededor de 14 dólares por hora. Su expectativa es mejorar sus ingresos al terminar sus estudios. “Ya cuando me gradúe y comience a buscar trabajo de técnica de farmacia, el sueldo base por hora es de 17”, explica.
Pero incluso con ese aumento, enfrentarse a los gastos de Miami seguirá siendo un reto. “Si estás estudiando y trabajando, es súper difícil poder salir adelante aquí en Miami”, asegura Mogollón.
La vivienda es uno de los principales factores de presión. MIT estima que un adulto solo en Miami-Dade necesita destinar más de 22 mil dólares al año a vivienda, equivalentes a unos 1,837 dólares mensuales. Con los salarios promedio calculados para algunas ocupaciones sanitarias, ese gasto puede consumir más de la mitad del ingreso bruto.
Un técnico de farmacia que gane aproximadamente 3.195 dólares mensuales antes de impuestos podría destinar cerca del 57% de su salario bruto únicamente a vivienda. Para un asistente médico, con unos 3.297 dólares mensuales, la proporción rondaría el 56%.
Y eso ocurre antes de pagar impuestos, electricidad, agua, alimentos, transporte, seguros, teléfono y otras obligaciones. “Cuando se reúnen y se agrupan todas las deudas, todos los bills, pues sí, es difícil. Cada bill cuenta, el bill de la FPL, el bill de agua… cuando se suman, sí, claro, por supuesto que es difícil, y eso es para todos los que viven en Miami”, señala Castro.
La enfermería mejora la ecuación
A medida que aumenta el nivel de preparación profesional, la relación entre salario y costo de vida comienza a cambiar. ZipRecruiter estima un ingreso promedio de aproximadamente 40,40 dólares por hora para un enfermero registrado en Miami, equivalente a unos 84.000 dólares anuales si se trabaja a tiempo completo.
Rino Vid, decano asociado de Enfermería de FVI School of Nursing and Technology, sitúa también el salario inicial alrededor de los 80.000 dólares anuales. Pero los promedios estadísticos no siempre reflejan lo que encuentra en el mercado un enfermero recién graduado.
“El promedio en Miami está entre los 30 y 36 dólares para nuevos enfermeros como yo”, afirma Marcos Bandera, enfermero registrado.
Para un RN con ingresos brutos cercanos a 7.000 dólares mensuales, el costo de vivienda calculado por MIT representaría aproximadamente el 26% del salario bruto, una proporción considerablemente menor que para trabajadores como asistentes médicos o técnicos de farmacia.
Bandera considera que un enfermero puede vivir en Miami, aunque mucho depende de sus expectativas y compromisos financieros. “En Miami se puede vivir siendo enfermero. Yo diría: depende”, dice. “Si quieres un nivel de vida de lujos, con gastos por las nubes, yo diría que puede, pero va a ser difícil. Si quieres un nivel de vida saludable, un nivel de vida con cierta libertad financiera, yo creo que sí se puede”.
Ganar más también cuesta
La movilidad económica dentro del sector de la salud suele venir acompañada de una mayor preparación académica.
Para un enfermero, avanzar desde un grado asociado hacia un bachelor’s, una maestría o un programa de práctica avanzada puede aumentar considerablemente el potencial de ingresos. Pero también puede requerir años adicionales de estudio y préstamos educativos.
Bandera calcula que acumuló cerca de 55.000 dólares en deuda estudiantil.
Dependiendo del monto financiado, los intereses y el plan de pago, una deuda de estudios de ese tamaño puede tr