Richmond se ha convertido recientemente en la tercera ciudad del Área de la Bahía en suspender temporalmente el desarrollo de nuevos centros de datos, siguiendo los pasos de Oakley y Gilroy, mientras sus autoridades se toman tiempo para analizar los posibles impactos de esta industria en rápido crecimiento.
El Concejo Municipal de Richmond votó el martes por la noche a favor de establecer una moratoria de 45 días para el desarrollo de nuevos centros de datos. Esta pausa otorga a los funcionarios municipales tiempo para estudiar los posibles efectos y considerar medidas de protección permanentes antes de que se proponga algún proyecto dentro de los límites de la ciudad.
Los partidarios de la moratoria señalaron que esta permite a las autoridades de Richmond examinar más detenidamente las posibles exigencias que estos centros impondrían a los sistemas de electricidad y agua de la ciudad, así como abordar las preocupaciones sobre la contaminación y los posibles costos de infraestructura y servicios públicos para los residentes.
Shiva Mishek, residente de Richmond y directora de programas de Communities for a Better Environment, una organización sin fines de lucro dedicada a la justicia ambiental con sede en California, elogió la decisión del concejo y afirmó que la ciudad debería trabajar para establecer protecciones permanentes.
"Como comunidad que ya se encuentra en primera línea frente a la contaminación de la refinería de Chevron, aplaudimos al Concejo Municipal de Richmond por tomar una medida proactiva para frenar la construcción apresurada de centros de datos", declaró Mishek en un comunicado difundido por la ciudad.
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Los residentes de Richmond y los defensores del medio ambiente han expresado su preocupación por los posibles efectos de los centros de datos en la contaminación, la demanda de electricidad, el consumo de agua y los costos de los servicios públicos. Emi Yoko-Young, organizadora de políticas de la coalición Reclaim Our Power: Utility Justice Campaign (que aboga por energías limpias), señaló que los centros de datos están provocando un aumento en las facturas de energía en todo el país.
"Los clientes de PG&E ya pagan algunas de las tarifas más altas de Estados Unidos. Hoy, Richmond ha dado un paso importante para proteger a los residentes de un mayor incremento en las facturas de electricidad derivado del desarrollo descontrolado de centros de datos", afirmó Yoko-Young.
La moratoria de 45 días dará a Richmond tiempo para evaluar el posible desarrollo de centros de datos antes de que se proponga cualquier proyecto de este tipo, según informaron las autoridades municipales.
El lunes, Gilroy aprobó una moratoria de 45 días para las solicitudes de nuevos centros de datos. Por su parte, en marzo, el Concejo Municipal de Oakley aprobó un proyecto de desarrollo industrial que transformará viñedos en un centro logístico, pero descartó la inclusión de centros de datos.