Coleccionables en redes: auge y riesgos según expertos
Telemundo 51 — Miami · hace 2 días
Lo que antes era simplemente un pasatiempo para entusiastas y aficionados ha cobrado un nuevo impulso de la mano de las redes sociales. Desde tarjetas de Pokémon hasta figuras coleccionables y cajas sorpresa, consumidores de distintas edades buscan artículos difíciles de encontrar, ya sea por nostalgia, afición o con la esperanza de que aumenten su valor con el tiempo.
El fenómeno no es nuevo. Décadas atrás, productos como los muñecos Cabbage Patch Kids, los Pogs o las pulseras Silly Bandz también desataron furor entre los consumidores. La diferencia ahora es la velocidad con la que las tendencias pueden surgir y desaparecer, amplificadas por las plataformas digitales.
Expertos aseguran que el interés por los artículos coleccionables aumentó durante la pandemia, cuando muchas personas pasaban más tiempo en casa y buscaban nuevas formas de entretenimiento.
La nostalgia también juega un papel importante. Quienes compraban tarjetas de Pokémon hace 25 años, por ejemplo, hoy son adultos con ingresos propios y pueden volver a buscar aquellos artículos que marcaron su infancia.
Ese interés atrae a coleccionistas de distintas generaciones a tiendas especializadas del sur de Florida, donde las tarjetas de Pokémon se encuentran entre los productos más buscados. También existe demanda por otros juegos de cartas y artículos deportivos.
Para algunos compradores, sin embargo, la afición va más allá de completar una colección: también ven estos productos como una posible inversión.
Especialistas financieros advierten que apostar por objetos coleccionables con la expectativa de generar riqueza puede ser arriesgado. Su valor depende en gran medida de la demanda y del interés de los consumidores, que pueden cambiar rápidamente.
Aunque algunos coleccionistas han logrado vender piezas por grandes sumas, otros han visto disminuir el valor de sus colecciones una vez que pasa el entusiasmo inicial.
Un ejemplo reciente son los Labubus, figuras que provocaron largas filas el año pasado y que ahora pueden encontrarse con mayor facilidad mientras el interés de los consumidores comienza a enfriarse.
Por eso, expertos recomiendan disfrutar los artículos coleccionables principalmente como un pasatiempo y no depender de ellos como un plan financiero a largo plazo. Para quienes buscan construir patrimonio, señalan que invertir pequeñas cantidades de manera constante en cuentas de retiro o fondos de inversión suele ofrecer resultados más predecibles.
Para muchos aficionados, sin embargo, el atractivo sigue estando en algo que no necesariamente puede medirse en dólares: encontrar una pieza especial, completar una colección y mantener viva una conexión con objetos que despiertan nostalgia.