De todas esas personas a las que su país trató como a proyectiles humanos para hacer la guerra a un vecino gobernado por un irresponsable habrá algunas que toquen muy cerca. Quizá la indolencia prolongue hasta el invierno las playas convertidas en campos de los refugiados que no son y deje a Ceuta durante demasiados meses a merced de gente sin casa que hará que sus habitantes pasen por un infierno de miedo y de insalubridad, pero el día que llegue la solución será repartir por toda España aquello que hoy sólo sufren los que viven en una ciudad fronteriza. No es distinto de un tráiler de cine: próximamente en sus mejores plazas, en su barrio, al lado de su... Ver Más