Por qué están ganando los candidatos más progresistas en las primarias de EEUU
elDiario.es · hace 12 días
El pueblo estadounidense sabe que el actual sistema económico está amañado y está cansado de las viejas recetas del 'establishment' que les han fallado durante años
Los expertos de los medios de comunicación han dedicado análisis tras análisis a intentar comprender por qué los candidatos progresistas, pese a que sus rivales gastan mucho más en campaña, siguen derrotando a los demócratas del establishment en las primarias de todo el país. Pues bien, la explicación es sencilla.
Ya se trate de un sistema corrupto de financiación de las campañas, de una desigualdad de ingresos y riqueza sin precedentes, de un sistema sanitario que no funciona y resulta desorbitadamente caro, de las enormes amenazas que plantea la inteligencia artificial o de una política exterior inmoral y destructiva, los progresistas están hablando de los problemas reales a los que se enfrentan las familias trabajadoras. Y están ofreciendo soluciones reales. Los demócratas del establishment, no.
Encuesta tras encuesta se confirma lo mismo. El pueblo estadounidense sabe que el actual sistema económico está amañado. Los muy ricos son cada vez más ricos, mientras las familias trabajadoras pasan apuros. Hoy, el 60% de los estadounidenses vive al día, pero a la clase multimillonaria nunca le ha ido mejor.
Actualmente, tenemos más desigualdad de ingresos y riqueza que en cualquier otro momento de la historia de Estados Unidos. El 1% más rico posee hoy más riqueza que el 93% restante y un solo hombre, Elon Musk, acumula más riqueza que la mitad de los hogares estadounidenses con menos recursos.
No es de extrañar que las familias trabajadoras estén hartas de la política del statu quo y de las viejas recetas del establishment que les han fallado durante años. Quieren un cambio, un cambio real, y están apoyando a candidatos progresistas que luchan por conseguirlo.
Alexandria Ocasio-Cortez y Bernie Sanders, en la CNN, el 15 de octubre de 2025.
En el país más rico de la historia de la humanidad, los estadounidenses no quieren tener que librar una batalla diaria para pagar las facturas. La clase trabajadora no quiere morir años antes de lo que debería a causa de enfermedades provocadas por el estrés que sufren cuando hacen esfuerzos para sobrevivir. Y, al igual que las generaciones anteriores, no quieren que sus hijos tengan un nivel de vida inferior al suyo.
Los políticos del establishment y los medios de comunicación del establishment han calificado el programa con el que los candidatos progresistas están ganando las elecciones de “radical”, “de extrema izquierda”, “extremista” o, en palabras del presidente Donald Trump, “comunista”. Todo eso son sandeces. En una cuestión fundamental tras otra, el programa progresista refleja exactamente lo que necesita y quiere una amplia mayoría de los estadounidenses.
Permitidme aprovechar esta oportunidad para compartir con vosotros algunas de las principales propuestas que apoyan la mayoría de los progresistas. Y decidme si son “extremas”.
Financiación de campañas
Los progresistas creemos que el actual sistema de financiación de las campañas electorales es corrupto y está socavando la democracia. Es absurdo que un solo hombre, Elon Musk, pueda destinar 290 millones de dólares (unos 267 millones de euros) a contribuir a la elección de Donald Trump como presidente, y que los multimillonarios de ambos partidos puedan invertir cantidades ilimitadas en las campañas a través de sus Super PACs [comités de acción política que pueden recibir aportaciones sin límite para financiar iniciativas a favor o en contra de candidatos].
Creemos que debemos revocar la desastrosa sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos en el caso Citizens United, que en 2010 eliminó las restricciones al gasto electoral independiente de empresas y sindicatos, prohibir los Super PACs y avanzar hacia un sistema de financiación pú