A mí que me lo expliquen. Que alguien me diga qué razones asisten a quienes llevan varios años resistiéndose a la rectificación de la letra del himno gallego para ajustarla al texto pondaliano ad pedem litterae, es decir, para respetar, palabra por palabra, los versos del bardo de Ponteceso (perdón por el topicazo). ¿Qué argumento se puede esgrimir para resistirse a la restauración de cualquier texto original? ¿Qué es lo que puede molestar a los aduaneros de la verdad literal? ¿Dónde quedan barbas cuando hablan planas? Hace unos días, la profesora Pilar García Negro (cuyo veto para ocupar un sillón en la RAG es una de las tradiciones más arraigadas en la casona de la coruñesa calle Tabernas) publicaba un... Ver Más