No hay que leer. Hay que escribir. Escribir es pensar, escribir es ordenar. Escribir es encontrar el sentido de tu vida. Se puede leer pero no hay que leer. El problema no es que la gente no lea, el problema es que la gente no escribe. Es una estupidez, y algo peor, una cursilería, desplazar el debate a la pantalla o si los niños han de ensuciarse las manos escribiendo. Con el iPhone o con el MacBook se escribe mejor que a mano, se puede corregir más fácilmente y el concepto «pasar a limpio» es un tercermundismo. Con la tecnología siempre estamos limpios. Hay que escribir aunque sólo sea para darse cuenta de la penosa afectación del odio atávico al... Ver Más