Las negociaciones para acordar el presupuesto europeo naufragan ante posturas irreconciliables
elDiario.es · hace 1 h
Tras más de 11 horas de reunión, los líderes de los 27 países de la UE le encargan al Consejo Europeo que presente en las próximas semanas una nueva propuesta de cuentas públicas europeas sobre las que negociar, tirando a la basura la iniciativa irlandesa de presupuestos España, junto a los países del Sur y del Este, avisan de que los recortes del presupuesto “socavan” a Europa
Otra cumbre europea, otra reunión infructuosa. El patente abismo entre frugales y amigos de la cohesión y su incapacidad para encontrar vías de entendimiento ha hecho fracasar la negociación del próximo presupuesto plurianual correspondiente al periodo 2028-2034. Tras más de 11 horas de reunión, los líderes solicitaron este jueves al presidente del Consejo Europeo, António Costa, que presente en las próximas semanas una nueva propuesta de cuentas públicas europeas sobre las que negociar, ya que la propuesta de Irlanda no era del gusto de nadie. Más reuniones, más conversaciones, ninguna solución. No hubo ni siquiera una rueda de prensa para explicar la jornada. Una fuente diplomática que pidió anonimato resumió la jornada de este jueves: “Estamos estancados”.
Ante un periodo electoral que puede cambiar el contexto político europeo y desbordar los ejecutivos de varios países con formaciones de ultraderecha, el comisario de Energía, Dan Jørgensen, advertía en una entrevista a varios medios europeos, de que “si no abordamos los problemas que la gente considera más acuciantes en su vida cotidiana… si no pueden pagar sus facturas a final de mes, existe el riesgo de que escuchen a populistas y extremistas”. Esta amenaza no parece haberse oído en los pasillos del Consejo Europeo donde se reunían los 27 dirigentes de los Estados que conforman la Unión Europea.
Sin acuerdo sobre el Presupuesto europeo, ni se espera
Irlanda, como presidencia rotatoria de la Unión Europea, presentó el pasado sábado las bases para negociar el próximo presupuesto plurianual europeo para el periodo 2028-2034 con un importe de 1,6 billones de euros, lo que supone un recorte del 8%. Este trabajo ya no sirve para nada. Desde el inicio del encuentro ya se percibió que un acercamiento de posturas era imposible alrededor de las futuras cuentas públicas europeas. El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, apuntó que “en estos momentos, la propuesta de la Presidencia irlandesa no es suficiente para alcanzar un acuerdo. Tenemos que reducir el tamaño de este marco financiero plurianual”.
Los frugales quieren más recortes mientras que los amigos de la Cohesión quieren incrementar el gasto. “Probablemente, hoy y mañana todo el mundo mantendrá sus posiciones”, resaltó Kristen Michal, primer ministro de Estonia, mientras que el canciller de Alemania, Friedrich Merz, trataba de dejar una puerta abierta para un posible pacto en los próximos meses. “Nuestras posiciones siguen estando muy alejadas, pero eso no significa que no podamos encontrar soluciones en noviembre y diciembre”, comentó el político alemán.
Sin embargo, el primer ministro sueco, dejó claro el estado de la situación sobre el marco financiero plurianual de 2028-2034: “No alcanzaremos un acuerdo este mes ni el próximo. Ni siquiera sé si será posible llegar a un acuerdo antes de que acabe el año. Sinceramente, creo que no tenemos prisa”.
Con esta premisa, tras comprobar que las posiciones eran absolutamente irreconciliables, la solución fue perder aún más tiempo en el diseño de un nuevo presupuesto plurianual por parte del Consejo Europeo, que intente aunar las posturas de los dos bandos. El 26 de noviembre se celebrará una cumbre extraordinaria dedicada al presupuesto. Costa debería presentar su propuesta de compromiso antes de esa fecha. Con las nuevas cuentas públicas que presentará el equipo de António Costa, serían cuatro propuestas tras la inicial de la Comisión Europea, seguida por la de Chipre y la de Irlanda.
El nuevo diseño tendrá que tener en cuenta una serie de planteamientos que van desde “la importancia de mantener las contribuciones nacionales dentro de unos límites razonables y preservar el nivel de ambición” a que “los nuevos recursos propios desempeñarán un papel decisivo por lo que el presidente trabajará ahora con la Comisión Europea y los Estados miembros en una cesta actualizada de nuevos recursos propios” y que “es importante garantizar un grado suficiente de flexibilidad en el próximo marco financiero plurianual (MFP), para que esté preparado para el futuro y pueda responder a circunstancias imprevistas”.
Se mantiene el objetivo de tratar de aprobar el presupuesto antes de que termine 2026, aunque las dificultades de las negociaciones no van a facilitar que sea así. “Un acuerdo antes de que termine 2026 permitiría adoptar los actos legislativos en 2027, algo necesario para garantizar que los fondos de la UE lleguen a sus beneficiarios sin interrupción a partir de enero de 2028”, explican desde