Reyes visitan Melilla: la ciudad se prepara para un día histórico
ABC España — Sucesos · hace 13 h
Melilla se prepara para una jornada histórica. Por la tarde, los jardineros regaban el verde de la remodelada Plaza de España, los operarios preparaban las vallas y las banderas de España o las de Melilla con su escudo en el centro engalanaban la avenida Juan Carlos I y las zonas por las que van a pasar los Reyes este miércoles. Un hombre en silla ruedas pasaba junto a los cartelones silbando el himno nacional, mientras en las plazas los niños jugaban al fútbol. «Somos España» , se oía decir a una señora en una de las cafeterías. Melilla está preparada para echarse a la calle. «Que venga es muy bien recibido, que se recuerde que existe este trocito de España», apunta Blanca Santos. La de este miércoles será la primera visita del monarca a esta Ciudad Autónoma desde su proclamación en 2014. Llega casi 19 años después de la que realizaron Juan Carlos I y doña Sofía en noviembre de 2007. «Nos sentiremos aún más españoles y europeos», añade José Emilio Pérez, desde su perfumería, donde atiende junto a su esposa Maravillas Sevilla, en cuya tienda una bandera está el cartel oficial de la visita y una bandera de Ceuta junto a las de España recibe a todo el que entra. Los Reyes tendrán otra jornada maratoniana como la de Ceuta, donde pasarán la noche antes de poner rumbo a Melilla. La visita comienza a las 11.45 horas en la Asamblea de Melilla. « La ciudad se va a volcar . Soy profesora y las diez se cortan las clases. Los alumnos quieren ir a ver a los Reyes. Todo el que pueda va a estar para recibirlos», recuerda Blanca Santos. Tras ese primera baño de masas, donde Melilla les mostrará el cariño que tiene a Sus Majestades, por la tarde, habrá una visita a un colegio. Al igual que ha ocurrido en Ceuta. A las 16.15 horas está previsto que Felipe VI y doña Letizia acudan a la escuela Pintor Eduardo Morillas. Por último, la visita oficial a Ciudad Autónoma se completa con un encuentro de los Reyes con la sociedad de Melilla. Será en el hotel Melilla Puerto a las 17.45 horas. Está previsto que haya discurso de Felipe VI en este encuentro. «Serán recibidos como es Melilla, una ciudad acogedora y humanitaria. Esta visita nos va a dar estabilidad frente al vecino », añade José Emilio Pérez. El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ya calificó la visita como «la noticia más importante» de la década, porque la presencia de los Reyes aportará «confianza» y «certeza» a quienes quieran invertir en la ciudad. Imbroda ya reveló que Felipe VI le telefoneó antes de que la Casa Real hiciera pública la noticia y confirmó que le entregará la llave de oro de la ciudad, como ya se hizo con Juan Carlos I. El presidente pidió además a la Delegación del Gobierno que el 14 de octubre fuera festivo y no lectivo. El Gobierno no lo ha declarado así, pero está todo organizado para que los niños y las familias pudieran asistir. La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, dijo que era «una gran noticia« y que va a ser una jornada de «enorme relevancia institucional». Un espaldarazo a la españolidad de este enclave, frente a las reclamaciones soberanistas de Marruecos. Esas reclamaciones están clavadas en la sociedad de Melilla como un aguijón y se ve en esta visita de la Casa Real un motivo de orgullo patrio. Por eso, en el centro una exposición recuerda las visitas de los Reyes hace 19 años, así como da una bienvenida da los monarcas actuales. «Hace más de 50 años que intentaron poner una bomba en los tanques combustible. El problema del vecino siempre ha estado ahí, pero nosotros hemos criado aquí a nuestros hijos y aquí seguimos», señala Maravillas Sevilla, sobre las reclamaciones de Marruecos. Desde Rabat se ha filtrado una posible visita de Mohamed VI a Nador coincidiendo con esta estancia de los Reyes de España en Ceuta y Melilla. «Si hace algo lo hará a la chita callando, como siempre, y cuando menos se le espere. Pero lo que tiene que hacer es atender a la gente que viven al otro lado , que están abandonados por Marruecos», añade Blanca Santos en una ciudad que se prepara para proclamar que no va a dejar de ser España.