Si se le pidiera a una inteligencia artificial una solución global y expeditiva a los problemas que amenazan el futuro inmediato de nuestro planeta –el cambio climático, los conflictos bélicos o las crisis migratorias principalmente–, una inquietante y harto siniestra respuesta lógica sería eliminar al ser humano por completo de la ecuación matemática, según apuntaban hace pocos días algunos expertos, expresando así su miedo a perder el control sobre los llamados «agentes de IA», aunque sin aclarar en qué medida tal cosa podría evitarse. Descartando esta y otras distopías a lo «matrix», no parece que haya más remedio que idear mecanismos de convivencia pacífica entre los pueblos y las naciones. Mecanismos que aseguren la continuidad y la sostenibilidad de las... Ver Más