Marruecos elige con desafección: un exfutbolista aspira a primer ministro
elDiario.es · hace 3 días
La desconexión con un sistema político en el que el rey determina las prioridades políticas es especialmente evidente entre los jóvenes, que reclaman mejoras en el empleo y los servicios públicosTribuna - Marruecos: ¿para qué sirven las elecciones? Por Anass Ben Salah
Marruecos celebra el miércoles unas elecciones legislativas marcadas por el desencanto ciudadano apenas dos meses después del cruce masivo que desbordó la frontera con Ceuta. Los comicios renovarán los 395 escaños de la Cámara de Representantes y determinarán qué partido liderará la próxima legislatura.
El sistema político marroquí tiene las trazas de una monarquía constitucional, pero en la práctica está fuertemente escorado a la autoridad del monarca, Mohamed VI. El rey conserva competencias propias, como la presidencia del Consejo de Ministros, y es quien determina quién ocupa las carteras de Asuntos Exteriores, Interior, Asuntos Militares y Asuntos Religiosos. Habitualmente es considerado un sistema híbrido, en el que la labor del Ejecutivo se limita a gestionar las prioridades dictadas por el Jefe del Estado.
Alrededor de 15,8 millones de ciudadanos están registrados para votar de una población en edad electoral de unos 28 millones. La inscripción es voluntaria y la distancia entre ambas cifras refleja uno de los grandes problemas de estas elecciones, la desafección. En las últimas elecciones, las de 2021, alrededor de la mitad de los inscritos no acudió a las urnas.
La desconexión es especialmente evidente entre los jóvenes. Apenas un 4% de los registrados tiene entre 18 y 24 años, mientras que los mayores de 60 representan más del 29%. La juventud marroquí ha vivido un año marcado por la estela de las movilizaciones que pusieron sobre la mesa demandas relacionadas con el empleo, los servicios públicos —como la sanidad y la educación— y las desigualdades sociales. En este caso, la distancia de los jóvenes respecto a las urnas será, precisamente, una de las grandes incógnitas de los comicios.
De la desafección a la crisis de Ceuta
Es precisamente ese malestar juvenil el que conecta las elecciones con la crisis en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio. Según estimaciones oficiales, más de 70.000 personas atravesaron entonces la frontera en un movimiento masivo que desbordó las capacidades de la ciudad autónoma y volvió a tensionar las relaciones entre España y Marruecos. Entre los testimonios recogidos entonces por elDiario.es se repetían las mismas inquietudes: “No tenemos trabajo en nuestro país” o “los salarios son muy bajos”.
Esos testimonios, sumados a las imágenes de miles de jóvenes tratando de abandonar el país, introdujeron en plena precampaña una pregunta incómoda para las autoridades y los partidos políticos marroquíes: por qué una parte de la población está dispuesta a marcharse.
El cruce masivo reactivó momentáneamente el debate sobre Ceuta y Melilla, pero conforme avanzó la campaña el discurso perdió presencia frente a las cuestiones sociales y económicas
El cruce masivo también reactivó momentáneamente el debate sobre Ceuta y Melilla. Varios dirigentes políticos como Nizar Baraka, líder de Istiqlal y ministro de Equipamiento y Agua, y Abdelatif Uahbi, ministro de Justicia y dirigente del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), volvieron a hacer referencia a la reivindicación marroquí sobre ambas ciudades. Aun así, conforme avanzó la campaña en estas últimas dos semanas, el discurso perdió presencia frente a cuestiones sociales y económicas.
El episodio de Ceuta sigue condicionando la propia jornada electoral. Marruecos ha reforzado de forma extraordinaria la frontera de Castillejos con la ciudad autónoma ante los llamamientos difundidos en redes sociales para intentar un nuevo cruce coincidiendo con el mismo día de las elecciones. Según fuentes locales, hay alrededor de 3.000 efectivos desplegados, entre policías, gendarmes y unidades militares.
Una economía que crece, pero no llega a todos
El malestar social convive, sin embargo, con unas cifras macroeconómicas que muestran una economía en expansión. El Alto Comisionado para la Planificación estimó que la economía marroquí creció alrededor de un 4,8% interanual durante el segundo trimestre de 2026, impulsada por la recuperación agrícola, los servicios y una fuerte demanda interna. El FMI, por su parte, proyecta un crecimiento del 4,4% para el conjunto del año.
Además, Marruecos vive un importante crecimiento inversor con la construcción de carreteras, líneas ferroviarias, aeropuertos, estadios y proyectos vinculados a la estrategia de modernización y mejora de los espacios urbanos relacionada con la celebración del Mundial de fútbol masculino de 2030.
Tres partidos y un Parlamento dividido
La carrera electoral vuelve a estar protagonizada principalmente por las tres formaciones que han gobernado ju