La A-11 entre Zamora y Portugal es uno de esos proyectos capaces de sobrevivir a gobiernos, ministros y generaciones. Bucear en su expediente nos invita a preguntarnos, con evidente ironía, si seremos nosotros quienes circulemos por ella o habrá que dejar ese «privilegio» a nuestros nietos. Lo vemos con datos. En 2007 ya estaba aprobado el trazado de 72 kilómetros entre Zamora y la frontera. Entre 2008 y 2009 se contrataron los proyectos de los cuatro grandes tramos en que se dividió. Pero las obras no llegaron jamás. Pasó el tiempo y la declaración de impacto ambiental caducó. Hubo que repetir la tramitación hasta conseguir una nueva declaración en 2018. Casi dos décadas después de aquella primera aprobación, el balance... Ver Más