Esto es un domingo por la tarde en Barcelona. Yo estoy algo más que aburrido viendo Los Tudor en Netflix y sin saber muy bien por qué. Mi hija y mi mujer partieron el viernes a Miami, un viaje que propicié yo en enero para que fueran las dos solas. Las madres y las hijas, cuando las hijas tienen quince años -y las madres más de 50-, necesitan momentos bonitos a solas, y Anna antes de conocernos pasó algunas temporadas en Miami, y me pareció que sería dulce para ella poder explicarle a su hija la ciudad. El viaje está yendo muy bien pero yo no había estado nunca una semana sin mi hija y al día siguiente de que... Ver Más