Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres
elDiario.es · hace 4 días
En todo el mundo, miles de activistas por la salud mental de las madres, expertas en psiquiatría y mujeres que han sobrevivido a la psicosis puerperal señalan que este caso muestra hasta qué punto el sistema de salud mental está fallando a las mujeres que se convierten en madres y a sus criaturas“Deberías alegrarte”: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto
Sucedió a las afueras de Boston el 24 de enero de 2023: Lindsay Clancy, una enfermera de 35 años, mató a sus tres hijos; Cora, de 5 años, Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, y después intentó suicidarse. El juicio, que se ha celebrado en las últimas semanas y que ha quedado ya visto para sentencia, ha tenido una enorme repercusión dentro y fuera de Estados Unidos, no solo por lo dramático del caso sino por el trasfondo que el tribunal está dirimiendo: si, como aseguran sus abogados, Clancy actuó presa de una psicosis posparto, una grave emergencia psiquiátrica de la que la mujer había dado síntomas y para la que había pedido ayuda repetidamente, sin resultado satisfactorio, o si era plenamente consciente de sus actos.
En todo el mundo, miles de activistas por la salud mental de las madres, expertas en psiquiatría y psicología perinatal y de mujeres que han sobrevivido a la psicosis puerperal señalan que este caso muestra hasta qué punto el sistema de salud mental está fallando a las mujeres que se convierten en madres y a sus criaturas.
“De repente, un caso así genera una enorme alarma, pero estos trastornos existen desde que el mundo es mundo y la realidad es que aún no los consideramos enfermedades específicas con una clasificación específica con una detección específica, a pesar de que nos jugamos la salud y la vida de madre y bebé”, asegura la psiquiatra Lluïsa García-Esteve, ex jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Clínic de Barcelona. “Si evaluáramos, diagnosticáramos, tratáramos e hiciéramos el seguimiento correcto, estos casos extremos serían totalmente evitables”.
Algo similar expresa la psiquiatra infantil y perinatal Ibone Olza, que ha actuado como perito en casos similares y que es parte del Instituto Europeo de Salud Perinatal: “El plan de tratamiento falló por completo, hay un fracaso del sistema en estos casos”.
Estos trastornos existen desde que el mundo es mundo y aún no los consideramos enfermedades específicas, a pesar de que nos jugamos la salud y la vida de madre y bebé
Lluïsa García-Esteve
— Psiquiatra
Y es que Lindsay Clancy pidió ayuda en varias ocasiones. Si después de su segundo parto ya experimentó un deterioro de su salud mental, su estado empeoró después del tercero. La mujer fue a ver a una psiquiatra, que le recetó y modificó la medicación en varias ocasiones, porque Clancy no se encontraba mejor: sufría ansiedad, agitación, intensos episodios de miedo, pensamientos intrusivos e ideaciones suicidas.
Acudió también a grupos de Facebook sobre depresión y ansiedad postparto, a dos enfermeras psiquiátricas, a un programa de día en otra ciudad para atender a madres con depresión puerperal, en el que la despacharon rápidamente porque pensaron que sus síntomas tenían que ver con una sobremedicación, y hasta llamó a líneas telefónicas de prevención del suicidio. Nadie consideró que Clancy pudiera estar desarrollando una psicosis posparto.
Qué es la psicosis posparto
La psicosis puerperal es una emergencia psiquiátrica que normalmente aparece en los primeros días o semanas tras dar a luz, aunque puede desarrollarse hasta el primer año después del parto. “Estas mujeres presentan un estado alterado, con muchísima ansiedad, insomnio, sensación de desorganización conductual, con un discurso a veces incoherente, con ideas sobrevaloradas, y luego está la aparición de alucinaciones e ideas delirantes. Hay una ruptura con la realidad, empiezan a tener pensamientos o ideas mesiánicas que normalmente están relacionadas con sus bebés”, explica García-Esteve.
Su aparición aguda puede ser repentina, es decir, las alucinaciones y delirios pueden presentarse de repente, aunque esa mujer habrá padecido antes esos otros síntomas. Estos episodios traen consigo a veces riesgo de suicidio e infanticidio aunque, con una intervención a tiempo, el desenlace puede ser muy diferente.
Las expertas reclaman con urgencia la especialización oficial de profesionales en salud perinatal para que haya diagnósticos y tratamientos certeros, y para que sea posible el seguimiento estrecho de estos casos
Las mujeres que la sufren pueden ser funcionales durante buena parte del tiempo. “Puede ser una madre que aparentemente está bien y de repente está muy rara o bloqueada, puede que no hablen, son madres que pueden pensar que