¿Qué libro le doy a mi hijo que ya no quiere leer? 20 libros para reengancharse a la lectura
elDiario.es · hace 7 días
Las pantallas y la autonomía lectora juegan en contra de la afición a la lectura en la infancia y la preadolescencia, pero cuando aparece el libro adecuado, se obra la magiaLa edad del descalabro: qué hacer para que los niños no dejen de leer a los nueve años
Uno de los puntos más preocupantes del reciente informe de PISA se refiere a la pérdida de comprensión lectora de los alumnos. Cuando se pregunta por los hábitos de lectura de niños y adolescentes fuera de las aulas, hace años que se repite una tendencia: mientras que en la infancia suelen ser lectores frecuentes, con la entrada en la pubertad se produce un abandono de esta práctica. Es una etapa en la que crecen los estímulos, las inquietudes cambian y las posibilidades de entretenimiento se multiplican, por lo que cuesta más dedicar tiempo a una actividad tan tranquila y solitaria como leer.
Con el fin de intentar recuperar esa pasión por la lectura, o de encenderla por primera vez, proponemos una selección de veinte libros dirigidos a estas edades que tienen muchos ingredientes para encandilar a los jóvenes. Las obras, de narrativa, se agrupan en dos bloques: para lectores de entre 9 y 12 años, la franja que en inglés se conoce como middle grade, y para lectores ya propiamente adolescentes o young adult. Hay novelas de intriga, aventuras fantásticas, grandes historias de amistad, mucho humor y algún que otro clásico infalible. No hay mejor forma de asimilar los beneficios de la lectura que divirtiéndose por el camino.
Las historias de piratas no pasan de moda, y esta, además, gira alrededor de un tesoro fuera de lo convencional. Con los elementos clásicos de este tipo de narraciones (un grumete-narrador de lo más simpático, un capitán con muy mal carácter, una tripulación de piratas tan estrafalarios como entrañables y un enemigo odioso), la autora construye un relato que va más allá del tópico y enriquece el género de una manera que hará que los niños vean la lectura con otros ojos. Original, divertido y con giros sorprendentes.
Ledicia Costas, Escarlatina, la cocinera cadáver / Escarlatina, a cociñeira defunta (Anaya / Xerais)
Muerte, manjares sospechosos, viajes a otra dimensión y mucho sentido del humor son los ingredientes de esta novela, una de las obras más divertidas y originales que ha dado la literatura española reciente. El peculiar regalo de cumpleaños a un niño cocinillas le lleva a un lugar secreto donde le esperan unos seres fascinantes y donde lo horripilante tiene un lado cómico. Allí debe llevar a cabo una misión para la que tendrá que usar todo su ingenio. Un libro para disfrutar que se lee con una sonrisa y, de forma implícita, induce a reflexionar sobre la muerte sin caer en dramatismos.
Roald Dahl, Matilda (Alfaguara, trad. Pedro Barbadillo Gómez)
Por encima del cariño que le pueda tener el lector adulto, Roald Dahl es un escritor que no ha perdido ese genio para conectar con los lectores jóvenes. Su imaginería, su humor políticamente incorrecto, su descaro y su falta absoluta de moralinas probablemente tienen mucho que ver con ello; la cuestión es que tanto Matilda como Las brujas o Charlie y la fábrica de chocolate siguen siendo novelas de lo más recomendables cuando de crear afición se trata. Matilda, además, celebra la viveza y la humanidad que despiertan los libros frente al letargo de las pantallas y el embrutecimiento de los abusones. Todo ello, con una trama hilarante y con personajes memorables.
Jeff Kinney, Diario de Greg 1. Un pringao total (Molino, trad. Esteban Morán Ortiz)
Esta serie lleva casi veinte años sumando lectores, y no por casualidad. La entrada en la adolescencia puede ser una etapa difícil de transitar y los enredos en los que se ve envuelto el narrador, un muchacho de doce años bajito y sin mimbres de héroe, la hacen más llevadera. Con mucho humor, combinando el texto con el cómic, el autor ha ideado una fórmula que acompaña a los jóvenes en esa edad en la que tienden a descolgarse de la lectura, y esto no es poca cosa.
Maria Gripe, La hija del espantapájaros (SM, trad. Carmen Vázquez-Vigo)