Asomado de reja a la Cava Baja hay un parque breve, recóndito y desatendido, alcalde, con aire de esos parientes lejanos a los que ya no visita nadie. El sitio es insólito, ahí en la vértebra del mejor Madrid, pero el sitio es un descuido, un largo descuido clamoroso. No sé yo si está usted al tanto, que sospecho que no. Pues conviene. Este rincón mío, de miércoles epistolar, tiene vocación de buzón de ruegos y preguntas, y resulta que el vecindario no sabe por qué este parque está pendiente incluso de barrido. Hasta aquí ha llegado la inquietud, y las quejas. Y así lleva un tiempo largo. Se ubicó una reja, hace meses, y ya está. La Cava Baja... Ver Más