Indignación en Ibiza por la fiesta egipcia de lujo que llenó un lago artificial con toneladas de agua en prealerta por sequía
elDiario.es · hace 11 días
La celebración privada ya había generado críticas por el ruido y el riesgo de incendios en una cantera junto a una zona protegidaPirámides, esfinges y 350 invitados: la misteriosa fiesta de lujo que convirtió una cantera de Ibiza en un Egipto privado
La fiesta privada ambientada en el Antiguo Egipto ha desatado una ola de indignación en la ciudadanía ibicenca, debido a la celebración de un evento premium con 350 invitados en la cantera de Can Coix, un enclave natural de Eivissa ubicado junto a una zona protegida. Si en un primer momento las críticas se centraron en los posibles problemas en torno al ruido, el caos circulatorio y los riesgos de incendio, en los siguientes días la polémica se ha desatado por la instalación de un lago artificial que necesitó de entre 60 y 170 toneladas de agua.
En torno a una estética inspirada en el Antiguo Egipto, figuras como la reina Nefertiti -que gobernó uno de los periodos más ricos de la dinastía de los faraones- y Cleopatra fueron utilizadas para alimentar a través de las redes sociales una juerga bajo un halo de secretismo.
El escenario diseñado por la firma estadounidense Van Wyck & Van Wyck, que no ha contestado a las preguntas de elDiario.es, contempló pirámides, esfinges, torres de luces y música electrónica para desplegar un evento de lujo al que solo se pudo acceder mediante una exclusiva guestlist, como detallaron a elDiario.es trabajadores, completamente vestidos de negro, cuando la fiesta estaba a punto de dar comienzo.
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Fuentes de la Alianza por el Agua -entidad que aboga por mejorar la política hídrica de Eivissa- explican a este diario que el caso pone de manifiesto la falta de normativas que impidan los usos no sostenibles del agua. La entidad entiende que, aunque el uso del agua realizado durante la fiesta fue legal al no existir una regulación que lo prohibiera expresamente, resulta difícilmente justificable desde el punto de vista ético y de la sostenibilidad. En este sentido, indican que las administraciones deberían aprobar ordenanzas municipales que permitan el despilfarro de agua. Un uso no sostenible que en este caso, además, se ha realizado en un espacio público.
Según el indicador de sequía meteorológica de la Conselleria de la Mar y el Ciclo del Agua, que muestra la evolución de la situación hídrica de la isla desde 1970, en 2023 y 2024 -los últimos años en que se tienen registros en la estación ibicenca de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) de Eivissa, ubicada en el aeropuerto-, se han registrado valores de sequía moderada y casi severa. En concreto, en 2023, por 1,28 puntos y al año siguiente, por 0,96 puntos, como refleja la estadística del Govern.
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Ausencia de control sobre el consumo
A juicio de la Alianza por el Agua, la ausencia de control permite que se produzcan situaciones como sa Pedrera de Can Coix, donde los promotores emplearon hasta 170 toneladas de agua, según calculó Diario de Ibiza. El diario local afirma que el lago artificial tenía una superficie de unos 850 metros cuadrados y una profundidad de 20 centímetros. Sin embargo, la firma especializada en grandes eventos explica que no se utilizaron más de 60 toneladas y defiende que el agua se recicló y reutilizó “en el sistema de aguas grises”.
En el primer caso, estaríamos hablando del equivalente a 3.400 duchas de entre cinco y diez minutos -de 50 litros cada una- y en el segundo, teniendo en cuenta que la cifra correcta es la de los organizadores, de 1.200 duchas en total. Es decir, lo necesario -en el más conservador de los casos- para que un ciudadano se duche a diario durante tres años y medio, o para que lo haga durante un periodo de un año una familia de cuatro miembros.
Emplear 60 toneladas de agua para una piscina equivale a 1.200 duchas de entre cinco y diez minutos. Es lo necesario para que un ciudadano se duche a diario durante tres años y medio
La entidad cuestiona la contradicción entre los discursos de los ayuntamientos que hablan de sostenibilidad y determinadas prácticas vinculadas al turismo y al ocio en la isla. En este sentido, recuerda episodios recientes de elevado consumo de agua, como el de varios hoteles de Sant Antoni que el pasado abril utilizaron la red municipal para llenar sus piscinas y dejaron sin suministro durante horas a vecinos de la zona.
La Dirección General de Recursos Hídricos del Govern ha comenzado a recabar información para determinar de dónde salió el agua utilizada para llenar el lago artificial instalado durante la polémica fiesta privada celebrada en sa Pedrera de Can Coix, en Sant Antoni.