El Retorno del Rey: el mejor juego de cine hace 23 años
3DJuegos · hace 13 días
Jugar El señor de los anillos: El retorno del rey más de veinte años después sirve para recordar una época en la que cualquier gran película llegaba acompañada de su correspondiente videojuego. Muchos terminaban olvidados en cuanto desaparecían de las carteleras, pero Electronic Arts consiguió algo bastante más difícil con la trilogía de Peter Jackson. Las dos torres ya había demostrado un año antes que aquellas grandes batallas podían convertirse en un juego de acción directo, sencillo de entender y, por encima de todo, divertido. Cuando El retorno del rey cogió esa idea y la hizo crecer por todas partes, terminó convertido en uno de los juegos licenciados más recordados de su generación.
{"videoId":"x8ri80l","autoplay":false,"title":"Tráiler de El Señor de los Anillos El Retorno del Rey", "tag":"El Señor de los Anillos", "duration":"181"}
La base seguía resultando familiar, ya que el juego volvía a ponernos en la piel de los héroes de la Tierra Media. Sin embargo, lo hacía desde una perspectiva elevada en la que todo era más grande. Sí, los escenarios seguían siendo lineales y te pedían acabar con orcos, uruk-hai y cualquier criatura que se cruzara en tu camino, pero la diferencia estaba en la escala: había más personajes, más niveles, escenarios más grandes y situaciones mucho más espectaculares, así como una campaña dividida en varias rutas y un cooperativo para dos jugadores.
Las dos torres encontró la fórmula y El retorno del rey la expandió
EA Redwood Shores había encontrado una fórmula que funcionaba y decidió profundizar en ella. Bret Robbins, diseñador principal, explicó en un diario de desarrollo publicado por GameSpot que uno de sus objetivos era crear niveles más grandes y complejos que los de la precuela. La propia estructura de la aventura deja claras esas ambiciones, ya que la historia se divide en tres caminos: Gandalf protagoniza el camino del mago, Aragorn, Légolas y Gimli avanzan por el camino del rey y Sam y Frodo se ocupan del camino de los hobbits. Esto permite saltar entre diferentes puntos de la Tierra Media y visitar lugares como Minas Tirith, Minas Morgul, Cirith Ungol, los Senderos de los muertos o la Puerta Negra, y también ayuda a que notes variedad en los enemigos, los objetivos y el tipo de espectáculo que tienes delante.
El combate sigue siendo uno de los aspectos más fáciles de entender. Tenemos ataques rápidos, golpes más potentes, proyectiles, bloqueos y movimientos especiales que podemos comprar utilizando la experiencia conseguida al completar las fases. Si encadenas ataques y acabas con los enemigos de determinadas maneras, tu valoración mejora, así que aporrear botones deja de ser una opción y lo ideal pasa a ser buscar la mejor forma de acabar con cada grupo. Como la cantidad de enemigos aumentó respecto al juego anterior, Chris Tremmel (encargado principal del combate) contó en el diario de desarrollo que ese fue el cambio más importante que introdujeron: querían llenar la pantalla de enemigos y hacer que el jugador sintiera el miedo de las batallas reales.
Los niveles también intentan que estés haciendo algo más que avanzar y golpear: puedes disparar catapultas, derribar escaleras de asedio, recoger lanzas, activar mecanismos o aprovechar elementos del escenario para acabar rápidamente con grupos enteros. Minas Tirith funciona especialmente bien porque transmite esa sensación de estar intentando contener un ataque que nos supera por todas partes, pero al mismo tiempo tienes los Campos de Pelennor con olifantes o los Senderos de los muertos con fantasmas, precipicios y un escenario que se derrumba. Hoy las cámaras fijas pueden resultar algo incómodas en situaciones así y algunos objetivos no explican muy bien qué hay que hacer, pero la variedad consigue que una campaña bastante sencilla mantenga un gran ritmo.
He vuelto a este clásico de PS2 sobre El Señor de los Anillos pensando que la nostalgia haría el trabajo, pero he encontrado un juego mejor de lo que recordaba
A todo esto había que sumarle un extra importante: el cooperativo para dos jugadores. Poder recorrer los niveles junto a otra persona encajaba a la perfección con un juego basado en enfrentarnos a grupos enormes de enemigos y, al mismo tiempo, daba otra razón para volver sobre escenarios que ya habíamos completado. De hecho, Robbins reconoció que añadirlo respondía a la petición que más habían recibido tras Las dos torres. Así, los personajes permitían experimentar un poco: Aragorn seguía funcionando como el guerrero más equilibrado, Légolas destaca a distancia, Gimli sigue siendo potente en distancias cortas, Gandalf saca partido a la magia y tanto Sam como Frodo ofrecen una perspectiva de combate diferente. Al completar la aventura, el elenco crece con tres personajes desbloqueables: Faramir,