El gran giro proisraelí en América Latina: cómo la ultraderecha busca complacer a EEUU
elDiario.es · hace 2 días
Países como Colombia, Argentina, Chile o Ecuador han impuslado un cambio radical en sus relaciones diplomáticas con Israel y el mundo árabe a raíz de la llegada al poder de los gobiernos de extrema derechaUna ola reaccionaria y trumpista gobierna América Latina: vasallos vestidos de ultras
La misma mañana en que Colombia removía entre los escombros los cientos de muertos que dejó el terremoto en el departamento del Chocó, el 10 de agosto, el presidente ultraderechista Abelardo de la Espriella rompía el consenso internacional al reconocer la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, el territorio sirio que ocupa desde la Guerra de los Seis Días de 1967 y que, pese al rechazo de la comunidad internacional, anexionó en los años ochenta.
Colombia se convertía así en el segundo país del mundo, después de Estados Unidos durante la primera Administración de Donald Trump, en reconocer la soberanía israelí sobre el territorio. Benjamín Netanyahu agradeció el gesto, mientras que una veintena de países árabes —entre ellos Egipto, Arabia Saudí, Qatar o Turquía— rechazaron la decisión del nuevo gobierno colombiano y recalcaron que viola “resoluciones de la legitimidad internacional” de la ONU.
El de Colombia ha sido el último episodio de un giro de varios países latinoamericanos que, con la llegada de la ultraderecha al poder en la región, han volteado su política exterior hacia Israel mientras buscan los favores y la simpatía de Estados Unidos.
“Este giro se explica por las nuevas narrativas de las nuevas derechas de la región —en algunos casos conservadoras, en otros casos radicales— que comparten elementos como, por ejemplo, priorizar las relaciones con Israel” para, según el experto en Relaciones Internacionales de la Universidad de Chile Gilberto Aranda, “lograr una buena sintonía” con Estados Unidos.
En Colombia había un consenso que duró muchos años sobre la necesidad de no hacer demasiadas declaraciones sobre la relación con Israel, pero no había compromisos tan explícitos como los que ha asumido De La Espriella
Sandra Borda
— Profesora del Departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Universidad de Los Andes
A diferencia de Gustavo Petro, que impulsó una diplomacia de defensa de los derechos del pueblo palestino, De la Espriella se reunió incluso antes de asumir el cargo con el ministro israelí de Exteriores, Gideon Sa'ar, para “retomar” los vínculos entre ambos países.
Como nuevo presidente, restableció las relaciones diplomáticas con Israel, rotas por su predecesor en respuesta al genocidio en Gaza, nombró embajadores, eliminó los visados entre ambos países y trasladó la Embajada de Colombia de Tel Aviv a Jerusalén. En su agenda también hay nuevos acuerdos de cooperación con Israel en seguridad, tecnología, inversión y defensa y la reanudación de las exportaciones colombianas de carbón a Israel.
“En Colombia había un consenso que duró muchos años sobre la necesidad de no hacer demasiadas declaraciones sobre la relación con Israel, era una relación de cooperación militar, pero no había compromisos tan explícitos como los que ha asumido la administración de De La Espriella”, explica la profesora del Departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Universidad de Los Andes Sandra Borda, quien recuerda que Petro, por su lado, también instaló una agenda de apoyo a la causa palestina.
Para ella, este giro se debe a razones tanto estratégicas, en materia de seguridad, como ideológicas. Sobre estas últimas, menciona que las nuevas ultraderechas “se gestaron al amparo del proyecto de Trump” y eso implica apoyar su política de alianzas con Israel.
Milei y “los amigos de Washington”
Colombia es, junto con Argentina, uno de los casos más evidentes del giro proisraelí en la región. Desde su llegada al poder en 2023, Milei ha convertido su alineamiento con Israel en uno de los ejes de su política exterior.
El presidente ultra expresó públicamente un apoyo prácticamente incondicional a Israel durante el genocidio en Gaza y presentó a Netanyahu como un aliado en la defensa de “la libertad” y contra el terrorismo.
“Hay países que con estos giros han tenido una atención preferente de Estados Unidos, como la Argentina de Milei, uno de los más beneficiados con la postura que ha tenido el presidente argentino”, señala Aranda.
Milei también anunció que trasladará su Embajada a Jerusalén en 2026 y, junto con el primer ministro israelí, impulsó un memorándum de cooperación contra el terrorismo y el antisemitismo, con una dimensión específica de colaboración en defensa y seguridad.