A lo largo de la vida, cualquier persona puede ser víctima de un trato discriminatorio por diferentes motivos, como la edad, el lugar de nacimiento, la religión que profese, por su orientación sexual u otras causas similares. El aspecto físico, y más concretamente la gordura y la obesidad, originan con frecuencia discriminación y exclusión social. Lo experimentan las mujeres y los adolescentes en mayor medida, pero en general todo aquel individuo que de alguna manera se aleje de los cánones de belleza normativos. Una clase de opresión y de violencia que el activismo social ya ha definido con el nombre de «gordofobia», vocablo todavía no reconocido por la Real Academia Española (RAE), que se refiere al estigma y a la... Ver Más