La falsa superviviente española del 11S que engañó a todo el mundo: “La sociedad necesitaba que fuera verdad”
elDiario.es · hace 3 días
Un documental recupera la historia de Tania Head, cuyo nombre real era Alicia Esteve: una española que hizo creer a todos que había sobrevivido al atentado de las Torres Gemelas de Nueva YorkJavier Bardem: “En los jóvenes hay un renacer de una masculinidad peligrosa”
El atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001 es una de las heridas fundacionales del siglo XXI. El mundo cambió radicalmente después de aquello. Todo se volvió frágil, inestable… El miedo se apoderó de todos y, para seguir adelante, hacía falta que alguien nos cogiera de la mano. En momentos traumáticos, son las historias, los cuentos, los que hacen esa labor para, si no sanar la herida, al menos hacer que escueza menos. La humanidad cuenta relatos para avanzar, para autoconvencerse en una realidad que es insostenible e incomprensible.
Quizás eso es lo que pasó al colectivo de víctimas del 11S cuando decidió creer la historia de Tania Head, aquella superviviente que consiguió escapar desde el piso 78 de la segunda torre, que perdió a su marido con el que estaba a punto de casarse porque trabajaba en el edificio de enfrente y que se convirtió en la líder de aquel grupo que luchaba para que se les hiciera caso y se les tuviera en cuenta. Su historia era bastante inverosímil pero, ¿acaso era verosímil que un avión se estrellara contra un edificio del centro de Nueva York?
Tania Head les cogió a todos de la mano, les unió y les hizo pelear por sus derechos como víctimas así como a avanzar de forma colectiva en la curación de su trauma. Solo había un problema, ella nunca había estado en ninguna torre. Ni siquiera había estado en Nueva York. Pero había más, su nombre no era Tania Head, sino Alicia Esteve. Una barcelonesa de una familia rica y conocida de la ciudad catalana que construyó una máscara incomprensible para muchos. Head, o Esteve, fue descubierta cerca del décimo aniversario del atentado por The New York Times y su identidad revelada por el periódico español La Vanguardia.
Una historia que recuerda a la de otros ‘timadores’ profesionales como Enric Marco. Ambos tienen algo en común: no se lucraron con su mentira. Nunca se llevaron ni un duro y sirvieron como si realmente fueran una víctima más. Como si ayudar a aquella gente, aunque fuera contándoles una historia que no era cierta, fuera lo que les llenaba en la vida. Head logró un poder dentro del mundo post 11S inusual. Era la que hacía los mejores tours de las víctimas, la que podía llamar directamente al alcalde de Nueva York para quejarse de que no les hubieran invitado a un homenaje… En definitiva, era una líder que basaba todo en la construcción de un personaje.
Una vez descubierta su mentira, Alicia Esteve desapareció. Muchos creyeron, incluso, que se había suicidado. Cuando se van a cumplir 25 años del atentado, el cineasta Kike Maíllo recupera esta historia real que supera cualquier ficción en La superviviente, un documental que busca entender por qué lo hizo, más que jugar al morbo de dónde está ahora. Esteve no se suicidó, pero desapareció. La misma sociedad que la aupó la crucificó. Maíllo toma una decisión importante en su documental: aunque todo lo que se escucha es real, y lo dijo o escribió Esteve, contrata a una actriz y la caracteriza para decirlo. ¿El motivo? Respetar una identidad que ahora no quiere exponerse ni seguir siendo insultada.
Esa mentira aportó cosas buenas, lo que la convierte en algo más ambiguo, porque además las víctimas reconocen que sin ella no hubieran llegado a donde estuvieron
Kike Maíllo
— Cineasta
Maíllo habla, sobre todo, con supervivientes reales que conocieron a Tania Head y que sufrieron la decepción de la realidad. Casi todos confiesan que la han perdonado y reconocen que, sin ella, la asociación no hubiera tenido la repercusión que tuvo. Puede que ni hubiera salido adelante. El hecho de que Head no se hubiera lucrado fue fundamental para que el cineasta se involucrara, porque cree que “esa mentira aportó cosas buenas, lo que la convierte en algo más ambiguo, porque además las víctimas reconocen que sin ella no hubieran llegado a donde estuvieron, ella fue el motor de la asociación”.
Cuenta que no conocía la historia y que fue al conocer al guionista, Markos Goikolea, que preparaba una serie de ficción basada en esta historia, cuando le propone hacer un documental. Maíllo venía de rodar Oswald, el falsificador, otro trabajo de no ficción que entronca con La superviviente, ya que ambos hablan de personaje