La extrema derecha británica invita a “disfrutar” las olas de calor que han traído sequía, incendios y descarrilamientos
elDiario.es · hace 9 días
El Reino Unido sufre las consecuencias de cinco olas de calor en un verano de temperaturas récord mientras Reform, de Nigel Farage, bromea sobre la crisis y el Partido Conservador se opone a las políticas climáticas que aprobó cuando estaba en el poderCerrado por calor extremo: Inglaterra también se cuece en una ola récord para la que no está preparada
Este verano va camino de ser el más caluroso en el Reino Unido desde que empezaron los registros en 1884 y el país sigue sufriendo los efectos de cinco olas de calor desde mayo. Entretanto, el número dos de Reform, el partido de extrema derecha, invita a “disfrutar” del calor y bromea con que mejorará el vino británico.
Dos tercios de Inglaterra y todo Gales han declarado la sequía. En el sur y otras zonas con restricciones, solo se puede regar con regadera para ahorrar agua mientras jardines y praderas se han convertido en secarrales amarillos. Los incendios forestales, que aquí son una novedad y para los que apenas hay recursos, han destruido casas y provocado evacuaciones. El calor extremo en un país donde ni los hogares ni las oficinas ni el transporte público tienen aire acondicionado está asociado con la muerte de miles de personas este año.
El informe preliminar del organismo que examina los accidentes ferroviarios apunta a la deformación de un carril por el calor como posible causa del descarrilamiento la semana pasada en Lewes, en el sureste de Inglaterra. La deformación de las vías y las temperaturas elevadas tienen una clara correlación, según un estudio de 2025 que examina otros incidentes en veranos especialmente calurosos.
Los costes económicos y humanos se han disparado en un país donde el aislamiento de los edificios es un problema extendido, se construyen casas nuevas a un ritmo inferior a los vecinos europeos y el aire acondicionado es una rareza en la mayoría de los lugares públicos y privados. Comercios, oficinas y bibliotecas se han visto obligados a cerrar este verano por las temperaturas extremas, que también han provocado apagones.
Un informe recién publicado y encargado por el ayuntamiento de Londres estima que el coste del cambio climático puede suponer solo para la ciudad hasta 42.000 millones de euros de daños económicos cada año antes de 2050, entre respuesta a la emergencia y las pérdidas para el comercio y la productividad.
Un espectador rellena una botella de agua en el estadio de Birmingham durante el campeonato de atletismo, el 13 de agosto.
Cambio en el Partido Conservador
Sin embargo, incluso este verano, la extrema derecha británica está redoblando su mensaje contra cualquier medida que sirva para reducir las emisiones. El contexto político ha cambiado en esta década.
El Reino Unido era uno de los países europeos que más había avanzado hacia el objetivo de cero emisiones netas y hasta 2022 iba por buen camino, en parte por el consenso bipartidista que había en este asunto. Los gobiernos conservadores de David Cameron y Boris Johnson habían impulsado inversiones y legislación climática que ahora no solo cuestiona Reform, el partido de extrema derecha de Nigel Farage, sino también el propio Partido Conservador.
Los tories piden ahora que el Gobierno de Andy Burnham elimine el objetivo de limitar las emisiones de los camiones, el principal modo de transporte de mercancías en el Reino Unido. El plan fue aprobado por el Gobierno de Johnson y prevé condiciones para la venta de los nuevos camiones más pesados en 2035 y para todos en 2040, y también ayudas para comprar camiones eléctricos. Ahora el portavoz de Transportes del mismo partido llama a este plan “ecologismo fanático y miope”.
La retórica del Partido Conservador contra los planes de control y adaptación ya estaba cambiando en los últimos meses del Gobierno de Rishi Sunak, el último primer ministro conservador. Pero ahora los tories tienen más competencia de Reform