Ayer, Alberto Núñez Feijóo, candidato del Partido Popular a la Presidencia del Gobierno, publicaba un vídeo que retrataba una España tan real como reconocible. La España que madruga, que trabaja, que se esfuerza y que se sacrifica cada día para salir adelante. La España de millones de ciudadanos anónimos que levantan la persiana de sus negocios, cumplen con sus obligaciones y no esperan que nadie les regale nada. Simplemente aspiran a que su esfuerzo merezca la pena. De fondo sonaba La Esperanza de María, una marcha procesional de Alejandro Blanco Hernández. Una elección musical que, más allá de su belleza, evocaba un sentimiento que ha acompañado a generaciones enteras de españoles: la esperanza. Mientras veía aquellas imágenes, inevitablemente me venían... Ver Más