España refuerza frontera con Marruecos por alerta migratoria
elDiario.es · hace 11 h
Moncloa traslada el convencimiento de que este miércoles no ocurrirá nada ni “remotamente” parecido a la crisis fronteriza de los días 30 y 31 de julio, a pesar de los avisos de las últimas horas y de que se ha decidido extremar el control de seguridadEspaña y Marruecos se preparan ante un nuevo llamamiento para entrar a Ceuta el 23 de septiembre
A un lado, en España, aún no se observa rastro del despliegue policial anunciado por Interior bien entrada la noche. En Marruecos, sí. A pesar de que la frontera amaneció sin incidentes ni movimientos sospechosos, solo una “falsa alarma” de intento de salto de migrantes en la frontera de Benzú, las autoridades españolas y marroquíes han ordenado el refuerzo fronterizo ante los llamamientos localizados en redes sociales que, según el Ministerio del Interior, animan a cruzar en grupo a la ciudad autónoma durante la jornada del 23 de agosto, día de jornada electoral en Marruecos.
El sol cayó este martes en Ceuta con más calma que tensión, pero los nuevos efectivos policiales empezarán a hacerse ver de madrugada por diversos puntos de la frontera. En el lado español, el Ministerio del Interior ha decidido mover ficha para evitar sorpresas, aunque resta credibilidad al llamamiento y destaca la “tranquilidad” aparente en la frontera. La Policía Nacional ha incorporado un refuerzo de 75 efectivos de las Unidades de Intervención Policial (UIP), mientras que la Guardia Civil ha intensificado desde el martes por la noche el trabajo de los tres pelotones del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) destinados en la ciudad autónoma. El operativo cuenta con 120 agentes durante las noches y 90 durante el día, apoyados por un helicóptero y la doble de presencia de drones vigilando la valla y el mar, explican fuentes de Interior.
Omar (nombre ficticio) se ríe cuando se le pregunta sobre la supuesta convocatoria. “¿Creen que van a volver a entrar? Ahora no se puede, está todo cerrado y todo el mundo lo sabe”, dice el joven, que entró a nado a Ceuta a finales de julio sin apenas control marroquí. “Ahora todo ha cambiado. Lo notamos quienes estamos aquí y también los que siguen allí. Si están devolviendo a algunos de los que entremos... ¿cómo va a venir mucha gente ahora?”, responde el marroquí, tras una noche más en el asentamiento del Trampolín.
Al otro lado, en Castillejos (Marruecos), la respuesta marroquí dista del dispositivo desplegado los días 30 y 31 de julio, cuando más de 70.000 personas atravesaron la frontera sin apenas impedimento del país vecino. Unos 3.000 efectivos de las fuerzas de seguridad custodian las inmediaciones del paso fronterizo y sus alrededores, donde se concentran camiones policiales y vehículos cisterna, según informan fuentes desde el terreno. Los montes colindantes, donde días atrás solían verse a grupos de migrantes subsaharianos aguardando una oportunidad, están blindados y vacíos. En el interior, cerca de un centenar de agentes de paisano patrullan en furgones blancos con la orden de interceptar a cualquier posible emigrante, con la intención de subirlo a un vehículo y trasladarlo a autobuses con destino al sur del país.
Lo que trasladan desde Moncloa es el convencimiento de que este miércoles no ocurrirá nada ni “remotamente” parecido a la crisis fronteriza de los días 30 y 31 de julio, a pesar de los avisos de las últimas horas y de que se ha decidido extremar el control de seguridad. “Hoy mismo he estado en contacto con mi homólogo marroquí para que tomen las medidas al respecto y lo que me van trasladando es que, por supuesto, ellos tomarán las medidas que sean necesarias”, afirmó el martes el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que anunció una reunión en Nueva York con su homólogo marroquí al margen de la cumbre de Naciones Unidas. Además, el Ministerio del Interior también anunció el inicio de los trámites necesarios para empezar las obras de prolongación del espigón de El Tarajal, una intervención que servirá para reforzar la condición fronteriza con Marruecos de esta construcción.
“Para poder acometer la obra, Interior solicitará el correspondiente informe favorable a la Ciudad Autónoma de Ceuta, así como a otros organismos estatales que deben dar su visto bueno a la iniciativa. La obra del espigón de El Tarajal se realizará en dos fases. La primera consistirá en la prolongación mar adentro de 15 metros lineales dividida en tres tramos modulados cimentados mediante pilotes y un cerramiento superior de malla ‘antitrepa’ con peines curvos invertidos. En una segunda fase, la actuación permitirá prolongar mar adentro el espigón en 100 metros lineales mediante un dique vertical. Esta actuación, en sus dos fases, tendrá un coste estimado de 7 millones de euros”, explicó el departamento de Marlaska en un comunicado.
Desde el Ministerio del Interior mantienen un discurso de cautela. “La situación en principio es de tranquilidad. Hemos reforzado el disposit