A unos 220 kilómetros de la frontera con Rusia, la seguridad colectiva europea se dirime en una ecuación fría y exacta: tiempos de reacción, latencias de enlace de datos y ventanas de interceptación a baja cota. Nos encontramos en la base aérea de Lielvarde (Letonia), donde se despliegan un centenar de militares españoles del Regimiento de Artillería Antiaérea nº 94 con una batería de misiles antiaéreos Nasams. Dos lanzadores de seis misiles AIM-120 Amraam, un radar tridimensional Sentinel -fuera del alcance de la vista de los curiosos- y un Centro de Dirección de Tiro componen el núcleo operativo desplegado en la base letona. A simple vista, el escudo español cabe en una sola fotografía de encuadre cerrado. Sin embargo, su... Ver Más