La escritora palestina Adanía Shibli: "Les dije a los servicios secretos israelíes que si querían saber algo sobre mis libros, se los leyeran"
elDiario.es · hace 11 días
La autora publica 'Engaño', una novela en la que vuelve a abordar la ocupación y subyugación de la ocupación israelí, con dos jóvenes como protagonistas: "Les tienen en el punto de mira"Un informe pericial confirma que los versos inéditos de Lorca encontrados por Miguel Poveda son auténticos
La cultura, la identidad, la lengua, la dignidad. Cuando un país bombardea a otro, se contabilizan muertos, ataques, heridos, edificios destruidos, bienes arrebatados; pero hay toda una realidad intangible que no puede expresarse en números, a veces tampoco en palabras, pero que forma igualmente parte de la aniquilación. Destruye, aminora, aliena, subyuga. La escritora palestina Adanía Shibli lo conoce de primera mano y ha querido plasmarlo en su nueva novela Engaño (Random House), que sigue a dos jóvenes víctimas de la opresión de Israel sobre sus carnes, intelectos y corazones.
La autora defiende que la literatura es una herramienta para devolver la humanidad arrebatada a su pueblo. Aunque aclara que “no es un instrumento de combate. Se trata de contrarrestar los límites de una realidad imposible, y permitirte imaginar tu vida de forma distinta”, expresa en una entrevista a elDiario.es.
Mientras escribía su anterior libro, Un detalle menor (Hoja de Lata), la autora fue interrogada por los servicios secretos israelíes. Las autoridades no lograron detener su proceso de escritura, pero sí implantarle una sensación de estar siendo constantemente vigilada, con la que asegura que es “muy difícil” vivir. La novela, que seguía a una joven palestina que era apresada, violada y asesinada por una unidad militar israelí, le brindó otro inesperado capítulo en su trayectoria. La Feria de Frankfurt decidió cancelar en octubre de 2023 la entrega de un galardón por, según comunicaron, “la guerra iniciada por Hamás” días antes de la cita. Más de 600 escritores firmaron una carta en apoyo a Shibli, que asegura ahora que, comparado con lo que está ocurriendo en su país, aquello no fue “nada”.
Eligió para Engaño dos jóvenes como protagonistas, ¿por qué quiso poner el foco en ellos?
Son un grupo de edad que los israelíes tienen en su mira porque es un momento en el que uno todavía confía en el mundo. La gente tiene principios, ética. Hasta la adolescencia, estás protegido por tu familia y no sabes bien cómo funciona el mundo, pero a partir de la adolescencia, empieza un periodo de transición. Te conviertes en un individuo y, ya sin la protección de tu familia, te encuentras con la opresión. Ahí pueden romper tus sueños y transformarte en un ser sometido y colonizado. Quería mostrar cómo estos personajes experimentan esa especie de borrado de sí mismos.
¿Es la literatura una forma de combatir la opresión?
Para mí la literatura no es un instrumento de combate, ni quiero que lo sea. Se trata de contrarrestar los límites de una realidad imposible, que ha arrasado con tu dignidad, tu sentido de ti misma, tu comprensión de tu vulnerabilidad y fragilidad; y la literatura te permite verlo e imaginar tu vida de forma distinta. En cierto modo, esto te devuelve tu humanidad. Es un proceso para oponerse a la opresión y la subyugación.
¿Es esta una de las razones que le motivan a escribir?
Sí. Lo veo en otros colegas palestinos, y no solo dentro de la literatura, sino en otros ámbitos de las artes, como el cine. La literatura siempre ha sido atacada, hay escritores encarcelados y que han sido asesinados. Este intento de borrarte conlleva un intento de borrar tu cultura. Está en el proceso de aniquilación. Los artistas palestinos forman parte del blanco de las autoridades israelíes. Ahora mismo no solo se ha desplazado a un 85% de los palestinos, sino que miles de libros han sido robados y destruidos.
Hace poco hablé con un historiador que investiga el arte palestino robado por los militares, y me contó que en 1948 el movimiento sionista robaba los pianos. Robar un piano significa que alguien no tendrá jamás la oportunidad de tocarlo. Esto también es una forma de borrado.
La literatura no es un instrumento de combate. Se trata de contrarrestar los límites de una realidad imposible, que ha arrasado con tu dignidad, tu sentido de ti misma, tu comprensión de tu vulnerabilidad y fragilidad
Adania Shibli
— Escritora
Ocurre lo mismo con las universidades y las escuelas, la educación es otro blanco.
Sí. Recuerdo que cuando daba clase en la universidad de Birzeit [entre 2012 y 2018], mis alumnos llegaban constantemente tarde porque les habían arrestado. Las autoridades israelíes no dejaban que vivieran tranquilamente, sino que siempre estaban bajo esa amenaza. Había redadas, pero es que ahora el nivel se ha cuadruplicado. Antes podía haber cuatro