Mañana llegará a la Cámara de Diputados el presupuesto para las elecciones del próximo año. El costo global aumentará a 50 mil millones de pesos. ¿Se trata de una inversión para lograr una mejor democracia? Al contrario, el río de dinero podría significar más puertas abiertas al despilfarro y la corrupción. Está el caso de los partidos políticos; son ocho, de los cuales dos son nuevos: Somos y PAZ. Recibirán alrededor de 11 mil millones de pesos. El Congreso, integrado por los mismos partidos, no ha querido modificar la Constitución para reducir los subsidios. Ocurre que algunos candidatos, cuando ya están en el poder, se asocian con narcotraficantes. ¿Qué gana el país sosteniendo una costosa partidocracia?