Los enigmas no resueltos del final de Pier Paolo Pasolini: un crimen sexual, una conspiración política y una confesión que tardó 30 años
Infobae · hace 1 h
Para principios de noviembre de 1975, Pier Paolo Pasolini estaba en la plenitud de su carrera. Eran tiempos convulsionados en Italia, que transitaba “los años de plomo”, un período de extrema agitación social, huelgas masivas, crisis económica tras la crisis del petróleo de 1973 y una polarización política que no escatimaba la violencia, encarnada principalmente en el accionar de las Brigadas Rojas y los grupos paramilitares ultraderechistas. Los italianos seguían conmocionados por la “Masacre del Circeo”, perpetrada en septiembre de ese año por un grupo de jóvenes neofascistas que secuestraron, torturaron y volaron a dos chicas de clase trabajadora. Por esos días, el director de Teorema concedió una larga entrevista a un periodista del diario La Stampa en la que habló sobre sus sueños revolucionarios, pero también pronunció una frase que pronto sería leída como premonitoria: “Yo bajo al infierno y sé cosas que no perturban la paz de los otros. Pero hay que tener cuidado. El infierno está subiendo y las ganas y necesidad de dar un garrotazo, de agredir y de matar es fuerte y es general”, le dijo.La entrevista fue publicada el domingo 2 de noviembre, pero quedó inmediatamente opacada por una noticia atroz que también tenía como protagonista a Pasolini. Esa madrugada, su cadáver apareció en un descampado cerca del puerto de Ostia. Lo habían asesinado de manera brutal: su rostro estaba desfigurado, tenía múltiples fracturas y los testículos destrozados a los golpes; el cuerpo estaba parcialmente quemado porque lo rociaron con nafta y lo prendieron fuego después de asesinarlo.Escritor, director de cine, ensayista y filósofo, a los 53 años Pier Paolo Pasolini era considerado –y con razón– una de las figuras más importantes de la cultura y la intelectualidad italianas de la segunda mitad del siglo XX. Y no solo eso, porque su doble condición de católico y marxista, su homosexualidad abierta y sus posiciones provocadoras lo habían convertido también en un emblema de las luchas contra el sistema. Era a la vez un ícono cultural y la encarnación del escándalo.
Anónimo y sin cuenta. Usa los pulgares para votar o Responder para continuar el debate.
Sé el primero en opinar sobre esta noticia.
¿Quién es Mio?
Mio es el rival automático de Miopinion cuando juegas solo: memoria, truco, billar, lotería y más. No es una persona; el juego corre en el sitio, gratis y sin registro.