El Departamento de Estado aseguró que las conversaciones con el régimen cubano continúan, después de que Lianys Torres Rivera, máxima diplomática del régimen en Washington, afirmara que entre La Habana y Washington existe un canal de comunicación, pero “no hay una negociación formal”.
“No nos sorprende que el régimen cubano esté difundiendo esta propaganda. En realidad, las conversaciones continúan y, hasta el momento, el régimen no ha estado dispuesto a llegar a ningún acuerdo que ayude al pueblo cubano y que, en última instancia, amenazaría su control total”, señaló el Departamento de Estado.
Las declaraciones de Torres Rivera fueron ofrecidas en una entrevista con la agencia Reuters y forman parte de una serie de entrevistas recientes de funcionarios del régimen cubano con medios internacionales.
Hace menos de un mes, el secretario de Estado Marco Rubio y el canciller cubano Bruno Rodríguez intercambiaron calificativos de “recalcitrante” y “restrictivos” para describir a los integrantes de estas conversaciones.
La estrategia es reiterar la disposición a conversar con Washington, pero sin cruzar lo que el régimen considera su línea roja: los cambios políticos.
“El régimen está apostando a que Estados Unidos no se va a mover, y si Estados Unidos no se mueve, ellos se quedan en el poder, aunque sea en el poder de una nación que prácticamente no existe”, dijo Sebastián Arcos, director del Instituto de Investigaciones sobre Cuba de FIU.
Desde la captura de Maduro, Washington ha reforzado las sanciones contra el régimen, desde lo energético hasta lo comercial y financiero. El gobierno comunista lo denuncia como un castigo colectivo, pero, al menos en el terreno de la percepción, no muestra estar cediendo a la presión.
“La crisis humanitaria que ellos mismos están generando en Cuba y el pueblo cautivo de Cuba. Esa es su carta de negociación con la comunidad internacional y con Estados Unidos”, afirmó Arcos.
Por su parte, Ramón Saúl Sánchez señaló: “Lamentablemente esa ha sido la única preocupación de Washington”.
Durante décadas, Sánchez ha visto cómo varias crisis migratorias han torcido el brazo de Estados Unidos. Entre ellas recordó la crisis migratoria de enero de 2023, cuando en menos de una semana cientos de balseros cubanos llegaron a los Cayos de Florida.
“No me sorprende que esa sea su treta en este momento”, dijo Sánchez.
La propaganda castrista lleva meses en estado de alerta militar, pero ese escenario no parece ser la prioridad inmediata, según declaraciones recientes de Trump y del secretario de Estado Marco Rubio.
Arcos considera que una salida al escenario actual requeriría una acción de Washington.
“La única manera de resolver este dilema es actuando de manera enérgica y decidida por parte de los Estados Unidos. Específicamente, algún tipo de acción armada que deje claro al régimen que Estados Unidos está dispuesto a actuar”, afirmó.