Cuenta atrás para las cuotas de los autónomos de 2027 con su reforma paralizada y en la incertidumbre
elDiario.es · hace 2 días
A casi tres meses del nuevo año, el Gobierno no ha reunido la mesa de diálogo, con las patronales poco abiertas a pactos, lo que está bloqueando las mejoras pendientes de protección socialLos autónomos que ganan más de 6.000 euros pueden cotizar como un asalariado con un sueldo de 1.500 euros
A casi tres meses de final de año, los autónomos siguen sin saber cuánto van a pagar en cuotas a la Seguridad Social en 2027. Tampoco, cuándo llegarán algunas mejoras anunciadas para el colectivo, en prestaciones como el cese de actividad (el paro de los autónomos) o la corrección de la penalización actual en ciertos casos de paternidad, maternidad y bajas médicas. Su reforma se interrumpió el año pasado y sigue paralizada, sin que el Ministerio de la Seguridad Social haya retomado la negociación en la mesa de diálogo con patronales, sindicatos y organizaciones de autónomos.
“La negociación no puede seguir aplazándose”, sostienen en UATAE, organización de autónomos próxima al sindicato CCOO. Como UPTA –el colectivo de trabajadores por cuenta propia vinculado a UGT–, ambas entidades y los sindicatos están reclamando desde hace meses al departamento de Elma Saiz que convoque la mesa de negociación para tratar de retomar el consenso de la reforma de autónomos de 2022.
No solo están en juego las cuotas a la Seguridad Social, advierten los colectivos progresistas, sino también “más protección social de los trabajadores”, apunta Carlos Bravo, secretario de Políticas Públicas y Protección Social en CCOO, en un paquete de medidas con dos bloques y que está parado por el momento.
El secretario de Estado de la Seguridad Social, Borja Suárez, respondió a principio de mes que el Ministerio aborda este tema dentro de los trabajos de los Presupuestos Generales del Estado de 2027 y pidió “un poco de paciencia” para retomar la negociación a la vuelta de las vacaciones.
Cuotas según las ganancias y más protección social
La reforma, firmada por el entonces ministro José Luis Escrivá, acordó que los autónomos cotizaran a la Seguridad Social según sus ganancias y no lo que quisieran, una libertad que implicaba que casi un 90% cotizara lo mínimo posible y, en consecuencia, recibiera prestaciones (como permisos por maternidad/paternidad, bajas médicas y pensiones de jubilación) también muy escasas.
La brecha en la pensión de jubilación de asalariados y autónomos se acerca al 40% (1.734 euros al mes frente a 1.062 euros), una diferencia de “672 euros al mes y unos 9.400 euros al año en 14 pagas”, subrayan en UPTA, consecuencia “de décadas de cotizaciones insuficientes”. “No se trata únicamente de cuánto cuesta cotizar hoy, sino también de qué pensión y qué protección tendrá ese autónomo mañana”, advierte la organización presidida por Eduardo Abad.
El pacto social de las entidades de autónomos, patronales y sindicatos con el Gobierno fijó las cotizaciones para tres años, hasta 2025, y emplazó al diálogo social para seguir definiendo la senda de cuotas en los siguientes años, hasta culminarla como tarde el 1 de enero de 2032. El Parlamento las respaldó por amplia mayoría, con el apoyo del PP.
Sin embargo, el año pasado, tras una primera propuesta de la Seguridad Social y un volantazo posterior que no contentó a nadie, la asociación conservadora ATA, dentro de la patronal CEOE, rechazó continuar la reforma. La entidad liderada por Lorenzo Amor la ha dado por terminada a pesar de que a día de hoy sigue habiendo una brecha importante entre lo que los autónomos cotizan y sus ingresos reales. Sobre todo, de quienes más ganan: los autónomos que ganan más de 6.000 euros pueden cotizar como un asalariado con un sueldo de 1.500 euros.
“ATA no va a aceptar ninguna subida de cuotas. Lo que exigimos es que se solucione lo que queda pendiente en protección social, que no se está haciendo nada, ya que desde hace un año no hay mesa de diálogo social de autónomos”, responden en ATA.
UPTA reclama subir las cuotas tres puntos por encima del IPC, con algunas excepciones (como autónomos societarios y familiares colaboradores), mientras que UATAE defienden “aliviar el esfuerzo de quienes menos ingresan y hacer que quienes tienen mayores rendimientos contribuyan de manera acorde con su capacidad económica”.
Y ello, insisten ambas entidades, acompañado de una mejora de la protección social de los autónomos en varios ámbitos, desde facilitar el acceso al cese de actividad, a una mejora de las prestaciones por incapacidad, enfermedad común, accidente de trabajo y enfermedad profesional, entre otras. “Si pedimos un esfuerzo contributivo al colectivo, ese esfuerzo tiene que traducirse en una protección social cada vez más próxima a la que tiene cualquier otra persona trabajadora”, dicen en UATAE, liderada por Mª José Landaburu.
El Ministerio de la Seguridad Social además incorporó en esta misma negociación las m