El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba asegura que no "ha sido formalmente notificado" sobre una ruptura de relaciones diplomáticas con Costa Rica, luego de que el canciller costarricense, Manuel Tovar Rivera, declarara en su reciente visita a Miami que esa ruptura ya se ha producido.
En entrevista con Telemundo 51, Tovar había declarado todo lo contrario al referirse a la reacción del régimen cubano:
"Evidentemente fue una respuesta de ellos de decepción, una respuesta que condenaron alegando que responde, por supuesto, a presión del gobierno estadounidense".
Pero estas declaraciones, brindadas el 17 de septiembre pasado, y que son postura oficial de Costa Rica, no sacan a La Habana de su postura y en el texto oficial que la Cancillería cubana publicó este viernes, las califica de sorprendentes.
Según el comunicado, el 17 de marzo de este año, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica informó a la Cancillería cubana, mediante nota diplomática y sin ofrecer argumento alguno, la decisión unilateral de cerrar su embajada en Cuba; en esa misma comunicación pidió a La Habana retirar al personal diplomático de su embajada en San José y mantener únicamente al personal consular y administrativo, invocando una reciprocidad que el gobierno cubano describe como "presunta e infundada".
Cuba sostiene que entonces se le dijo otra cosa por parte del canciller costarricense de aquel momento, Arnoldo André Tinoco, quien, según el comunicado de La Habana, le comunicó que esas decisiones "no significaban una ruptura de las relaciones diplomáticas". Tampoco la Comunicación Institucional 076-2026, publicada por la Cancillería de Costa Rica el 18 de marzo bajo el título "Cierre de la Embajada de Costa Rica en Cuba y retiro de personal diplomático de Cuba en Costa Rica", mencionaría una ruptura formal.
El régimen cubano cuestiona además el canal elegido para el anuncio. Afirma que el actual canciller haya optado por compartir con un medio del sur de la Florida, información sobre una supuesta ruptura de la que Cuba está "totalmente ajena" —dice el texto— hace pensar que se trata de "otro acto de subordinación del gobierno costarricense a la política de los Estados Unidos contra Cuba".
Este punto de vista habría salido a relucir antes de que se desatara la confrontación de versiones, justo en la entrevista que el Canciller costarricense ofreció a Telemundo 51, mencionando que:
"Eso es una decisión soberana que tomamos. Nosotros no recibimos instrucciones de ningún gobierno para tomar las acciones de política exterior como la que hemos tomado, simplemente es una coincidencia con el gobierno de los Estados Unidos en lo que pensamos que representa el régimen que actualmente dirige Cuba".
La declaración cubana llega tras un año de deterioro sostenido del vínculo bilateral, a la par que en el plano político, Costa Rica ha reafirmado públicamente su disposición a recibir a personas que huyan de la represión y las tiranías, una postura que forma parte del trasfondo de las tensiones con el gobierno cubano.