Noticias

Últimas noticias

elDiario.es · IZQUIERDA

Lee, vota y opina en español — sin cuenta. Noticias de Latinoamérica, España y la comunidad en EE.UU.

En portada
IZQUIERDA CALIDAD: B+ CONFIANZA: 45%

Cuando tienes la sensación de “ir tarde en la vida”: no tener piso o hijos a los 35 no es culpa tuya

elDiario.es · hace 8 días
La generación de los treinta y tantos vive atrapada en un duelo constante de expectativas frustradas donde la imposibilidad de emanciparse, comprar un piso o formar una familia se interioriza como un fracaso individualQué hay detrás de la supuesta caída de los influencers: “Viven en la desconexión social”
Tiene 35 años, trabaja en una agencia de marketing en la que cobra más bien poco y comparte piso con otras dos personas a las que evita en el pasillo para no tener que dar explicaciones sobre por qué vuelve a cenar cereales.

La semana pasada recibió la invitación para la boda de una antigua compañera de instituto y, el mismo día, el aviso de que su propietario le subirá el alquiler al finalizar el contrato. En la comida familiar del domingo pasado, su padre le preguntó cómo iba con lo de encontrar pareja.

Es posible que unos cuantos lectores se sientan identificados con lo que acaban de leer. Los estándares que definían la entrada en la adultez a finales del siglo pasado hace tiempo que saltaron por los aires. En la actualidad, la edad media del primer comprador de vivienda supera los 40 años, las mujeres tienen en promedio su primer hijo entre los 32 y los 33 años y la precariedad laboral impide trazar planes a medio plazo que impliquen grandes inversiones económicas.

Las condiciones socioeconómicas de los jóvenes adultos les ponen muy difícil cumplir con los viejos ritos de paso. No obstante, la exigencia interna de alcanzarlos permanece intacta.
La trampa del ‘empresario de ti mismo’ y la culpa individual
Resulta llamativo que el malestar derivado de no “llegar a tiempo” rara vez se ha canalizado hacia la protesta social. Por el contrario, suele traducirse, en muchos casos, en un descenso pronunciado de la propia autoestima. Este fenómeno responde a una lógica cultural profundamente arraigada en las últimas décadas.

“Esta persona que lo hace todo bien es la ficción ultraconservadora del empresario de sí mismo”, explica el filósofo y ensayista Eudald Espluga, autor del libro No seas tú mismo y del más reciente Imaginar el fin (ambos en Paidós). “El neoliberalismo no es solo un modelo económico centrado en privatizaciones, precarización y reducción de prestaciones sociales, sino que va aparejado a un modelo de subjetividad donde cada sujeto debe gobernarse a sí mismo. Este individuo tiene que aplicar la lógica empresarial a toda su existencia, desde la alimentación o el ejercicio físico hasta las relaciones personales, convirtiendo el conocimiento o los amigos en capital explotable”.

Así, cuando muchas veces este engranaje de optimización constante choca contra la realidad del mercado laboral o inmobiliario, el colapso se percibe como una falta de capacidad personal. “En la medida en que se asume que el sujeto es la medida de todas las cosas, cuando esa felicidad o estabilidad no se consiguen, la responsabilidad pertenece solo al individuo”, apunta Espluga. “Por eso las soluciones no pasan por afiliarse al Sindicato de Inquilinas o plantear un urbanismo diferente, sino por preguntarse qué puede hacer uno para ser un mejor empresario de sí mismo en lugar de cambiar las condiciones que lo llevan a sentirse un fracasado”.





Siempre imaginé que a esta edad habría encontrado a un compañero de vida. Eso, sumado a la caída de ingresos, me produce mucha frustración al sentir que no tengo control sobre aspectos fundamentales de mi vida y que estoy retrocediendo

Brenda, 37 años
— diseñadora freelance




Esta lectura individualista impregna incluso a quienes ejercen un análisis crítico de la coyuntura social. La psiquiatra Marta Carmona, coautora del ensayo Malestamos (Capitán Swing, 2022), subraya la brecha existente entre la teoría y la vivencia personal. “Aunque tengas el mayor análisis macro del mundo, entiendas las condiciones estructurales y sepas perfectamente que no te emancipas porque el coste de la vivienda ha crecido mientras los salarios están estancados, a la hora de analizar tu caso concreto siempre tiendes a pensar que es culpa tuya”, explica. “Ocurre incluso en politólogos o sociólogos que se saben la teoría al dedillo: en lo macro entienden cómo opera lo estructural, pero hacia adentro la lectura sigue siendo 'soy un fracaso de persona’”.
La disociación entre la madurez mental y la realidad material
La experiencia de “ir por detrás” genera un desgaste psíquico particular debido al desencuentro entre el desarrollo vital interno y las posibilidades reales de ejecutarlo.

“Ocurre una disrupción grave cuando la demora en sentirse adulto se debe únicamente a factores materiales”, asegura Carmona. “Hay una disociación muy fuerte entre tu madurez mental, tu proceso sobre cómo entiendes el mundo y tu vivencia del momento vital respecto a tu rea
WhatsApp
Leer artículo original

¿Qué opinas? Comparte tu punto de vista sobre este artículo. Puedes responder a otras opiniones y debatir en hilo.

Tu opinión

Anónimo, sin cuenta. Sé respetuoso.

Respondiendo a

0 Opiniones

Anónimo y sin cuenta. Usa los pulgares para votar o Responder para continuar el debate.

Sé el primero en opinar sobre esta noticia.